Cuando la lluvia y el frío solo invitan a resguardase en casa, llegan los hosteleros de Melide para que no decaigan las ganas de salir a la calle. Mantener un nivel de clientela más que aceptable en temporada baja es la razón de ser de la ruta de tapas en la que este fin de semana y el siguiente participarán dieciocho establecimientos melidenses en los que se servirán otras tantas propuestas culinarias con los dos productos por excelencia del otoño -setas y castañas- como protagonistas. La campaña llega con novedades respecto a las cuatro ediciones pasadas.
Por primera vez, los hosteleros cobrarán por sus creaciones. Un euro tendrá que pagar por tapa el cliente, al que, ahora bien, se le ofrecerá como novedad el sorteo de una cesta de Navidad con productos de primera calidad, además de la sesión en el circuito termal del Balneario Río Pambre. La iniciativa repite de la mano de la asociación comarcal de empresarios, Asetem desde la que su presidente, Manuel Vázquez, justifica el pago de «unha cantidade pequena que lle axuda aos hostaleiros a sufragar gastos e que redunda tamén en beneficio dos clientes, pois garante tapas máis elaboradas e de calidade superior».
De hecho, en la presente edición se premiará, además de la mejor tapa, la que tenga mejor presentación. Otra de las novedades está en el horario de degustación. Las tapas se servirán viernes y sábado de 20.00 a 23.30 horas; media hora más, por tanto, que en las anteriores ediciones. Además, los sábados, el cliente podrá probarlas de una a tres de la tarde.