Harto de no poder tener conversaciones con su familia mientras se cocinaba, un jubilado de Melide ideó una campana extractora que no hace ruido
14 ago 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Tiene 78 años, es de Melide y hoy, a la una de la tarde, presentará en sociedad en su pueblo un invento que comenzó a rondarle por la cabeza hace más de 25 años. Tuvo que esperar a jubilarse para acumular el tiempo necesario para poder darle forma. Después de tres años de trabajo intenso, Julio Villamor ha logrado hacer realidad su campana extractora, un diseño que ha bautizado con su propio apellido. Será el modelo Villamor. El secreto que la hace diferente: no emite ningún ruido.
«Tiene tres velocidades. Cuando está en la primera y en la segunda no se percibe nada. Solo cuando está en la tercera puede notarse un pequeño sonido, pero hay que acercarse mucho al aparato para escucharlo. Basta poner un cazo con agua a hervir para que ese soniquete quede diluido con el borboteo del agua en ebullición», explica.
Una vieja idea
La idea le sobrevino hace años, cuando vivía en una casa diferente a la actual. «Teníamos una cocina pequeña y el ruido de la campana nos molestaba tanto que no podíamos estar charlando en la misma estancia. Comíamos en una salita que había al lado», cuenta.
Luego hizo otra casa y ahí ya instaló un modelo híbrido creado a partir de piezas de dos campanas diferentes. Entonces Julio, que disfruta haciendo cosas para que la vida sea más confortable, «cosas prácticas», comenzó a pensar en un diseño propio al que poder bautizar con su apellido. «Buscaba que las familias pudieran hablar en la cocina, poder estar charlando por teléfono y cocinando», explica.
Partió de una pregunta fundamental. De un porqué, la base que da pie a cualquier investigación. Lo que se cuestionó primero fue cuál es la razón por la que las campanas que eliminan los humos generados al cocinar hacen tanto ruido. No le llevó mucho tiempo dar con la respuesta.
Hacen tanto estruendo porque obligan a pasar mucho aire por un agujero muy estrecho. «Para solucionarlo tenía dos opciones, ampliar el agujero o bajar la velocidad de circulación del aire», explica. Pero no se quedó ahí. Pensó y pensó hasta hallar una solución capaz no solo de eliminar el ruido, sino también de gastar mucha menos energía de la que utilizan las máquinas a las que sus fabricantes han incorporado un silenciador. «Hay casas que colocan uno para aminorar el estruendo, pero eso ralentiza el poder de aspiración, además de consumir más para poder obtener el mismo efecto», añade.
Tres patentes
Hizo muchas pruebas, no se cansó de ensayar una y otra vez hasta dar con el modelo perfecto, un diseño que desde hoy se puede ver en el escaparate de la calle San Roque número 8, en Melide. Porque no solo ha patentado el diseño industrial, también la utilidad de la campana y el nombre. El modelo Villamor se fabrica ahora en O Porriño, en una factoría que, según explica su inventor, tiene el permiso ISO necesario para poder montarla. Y un aparejador será el encargado de comercializarla. «Cuando pasen unos días todo el que quiera ver cómo va puede venir a ver la que tenemos en casa instalada», dice.
Después de tanto esfuerzo, hoy es desde luego el gran día. El modelo Villamor se presenta a lo grande. Y lo hace justo la jornada previa al día grande de la fiesta de San Roque, la celebración más popular de Melide.
A Julio le gusta hacer «cosas prácticas» que hagan la vida confortable
El modelo Villamor, ya patentado, lo fabrican en
O Porriño