Edu López llegó desde Barcelona en el 2022 e impulsó en Ames la escuela de baile acrobático E-motion. El pasado fin de semana, en su primera participación oficial en un campeonato interautonómico, todas las coreografías presentadas subieron al podio
07 mar 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Emocionado y con enorme gratitud hacia los alumnos de su escuela E-motion y hacia sus familias. Así se muestra Edu López, el barcelonés de 45 años que se afincó hace menos de cuatro en Galicia, de donde eran originarios sus padres. Motivos personales y un objetivo, el de crear el primer centro de FitKid en la comunidad gallega, le impulsaron a afincarse en Bertamiráns, en Ames, donde reside su familia y adonde él regresaba en sus vacaciones.
«Yo practiqué FitKid toda la vida. En Barcelona impartí clases de esa disciplina durante más de dos décadas. Llevaba años pensando en que quería llevar el FitKid a Galicia. Era como una meta para mí; veía que había futuro… Después de la pandemia, a mis 40 años, me decidí. Me instalé en Ames en el 2022. Me acuerdo que durante el verano hice mucha publicidad, pero era agosto y no había nadie… Aún así, abrí en septiembre. No olvido a la primera alumna. Sus padres habían llegado para informarse. Al minuto volvieron y la apuntaron. Esa niña sigue en las clases, y feliz», destaca, y encadena elogios hacia una modalidad nacida en los 90 en la propia ciudad condal y que, en los últimos años, ganó tradición en zonas como el Mediterráneo.
«Es una disciplina artístico-deportiva donde se mezcla la flexibilidad, el baile, el salto, la fuerza, el equilibrio y donde ganan peso las acrobacias, tanto las no voladas, es decir, las que mantienen un punto de apoyo en contacto con la superficie, como las voladas, como pueden ser los mortales. Es un ejercicio muy completo, en el que los alumnos ven rápido su mejoría; es un espectáculo dinámico, con música moderna, que atrapa a los jóvenes con una diversión constante. Eso sí, en Ames, los menores también engancharon a sus padres, y ya impartimos clases a muchos adultos. Hoy en día tenemos cinco grupos diarios y la escuela sumó dos profesores más. Desde el inicio la acogida, también por el boca a boca, fue muy buena», señala, y confirma que sus expectativas iniciales quedaron superadas, también en la parte competitiva.
«En el 2025 tanteé a las familias sobre la posibilidad de participar en una competición. Todas la apoyaron, y se volcaron», realza, y aclara que fue el pasado fin de semana, en el primer campeonato interautonómico de FitKid, celebrado en Las Rozas (Madrid), cuando llegó el debut del equipo de competición de E-motion, formado por 33 alumnos. «Fue emocionante que todas las coreografías presentadas subieran al podio. Ilusionaba ver a los padres animando desde las gradas y cantando A Rianxeira. De Galicia éramos 100 personas. La experiencia, por la convivencia, nos ayudó a formar más equipo, a ser más piña. Fue un chute de motivación», destaca, pensando ya en el próximo desafío, el Campeonato de España que se iniciará en Blanes el 30 de abril. «En la pista competirán 33 niños, pero en Cataluña seremos de nuevo muchos más», avanza