Xeración Contrainfo, la fórmula contra el machismo que se estudia en Ames

Emma araújo SANTIAGO / LA VOZ

AMES

El programa que Agareso desarrolla en O Milladoiro para estudiantes de segundo de ESO incluye talleres segregados por sexos y termina con sesiones mixtas en la que ellos y ellas hablan y debaten sobre igualdad, feminismo y discursos de odio.
El programa que Agareso desarrolla en O Milladoiro para estudiantes de segundo de ESO incluye talleres segregados por sexos y termina con sesiones mixtas en la que ellos y ellas hablan y debaten sobre igualdad, feminismo y discursos de odio. XOAN A. SOLER

Agareso imparte talleres segregados por sexos y añade sesiones mixtas

01 feb 2026 . Actualizado a las 11:09 h.

Las encuestas y la realidad misma evidencian que el machismo y la desigualdad de género están presentes en la vida diaria en distinta intensidad, y las aulas no son precisamente una excepción. Combatirlo en todas sus manifestaciones e intensidades forma parte de una infinidad de proyectos educativos. Xeración Contrainfo es uno de ellos y desde hace cuatro años lo desarrolla Agareso, la Asociación galega de comunicación para o cambio social, en el IES O Milladoiro (Ames), concretamente entre el alumnado de segundo curso de ESO. El objetivo final, detalla Agareso, «é atallar a raíz do mecanismo que xera estes discursos de odio, que medra vizosa nun contexto de escasa alfabetización mediática e consumo abusivo de contidos dixitais, regada polo uso que grupos extremistas fan da situación, investindo grandes sumas de cartos en campañas globais que promoven a predisposición da adolescencia cara a posicións intolerantes e radicalizadas».

Agareso defiende con datos la necesidad de iniciativas como esta al señalar que el 62 % de alumnos varones cis hetero (heterosexuales cuya identidad de género coincide con su sexo) consideran que la lucha por la igualdad de las mujeres es excesiva, un porcentaje que cae al 22 % si quien opina son alumnas cis hetero y estudiantes LGTBIQ. Una de las particularidades de este programa es que en los dos últimos años, tras consultar con los expertos Pepe Cabido y Sonia Casal, apostó por un modelo que comienza con charlas segregadas por sexos para que ellos y ellas manifiesten sus preocupaciones de forma mucho más explícita y sin temor a la mala interpretación del sexo contrario. Tras estas sesiones, y una vez que el equipo profesional de Agareso trabaja con cada grupo en estos talleres, se organizan sesiones mixtas para buscar puntos de encuentro y plantear debates respetuosos y constructivos.

En el caso del IES de O Milladoiro el programa de este año comenzó en diciembre con las primeras charlas segregadas. Tuvo un parón durante las vacaciones navideñas y se retomó en enero, con las sesiones mixtas impartidas durante esta semana. Rocío Cadahía, presidenta de Agareso, fue la encargada del taller de las alumnas de O Milladoiro y Pablo Santiago hizo lo mismo con ellos. Con la actividad de este año recién concluida, Cadahía reconoce que queda trabajo por hacer ya que, explica,«as sesións mixtas foron ben e puideron falar sen problema e sen o clima de conflitividade que se daba antes de facer esta actividade, pero as rapazas que estaban activas nas sesións non mixtas despois participaron moito menos ca eles».

Pablo Santiago abordó con el grupo masculino la dualidad de que, por el hecho de ser hombres y en su mayoría blancos, la sociedad patriarcal les reporta más beneficios, pero también les genera graves problemas, «porque non temos ferramentas para expresar emocións e hai moitas causas de mortalidade que nos afecta aos homes como consecuencia diso». En sus charlas, pese a que van dirigidas a jóvenes de 14 años, percibe que muchos «están moi politizados, e moitas veces dunha maneira moi simplista». «E para os rapaces que ven o feminismo como un movemento pola igualdade é moi difícil exteriorizalo», añade.

Xeración Contrainfo, recuerda Rocío Cadahía, nació tras la pandemia porque tras la vuelta a sus programas educativos detectaron que «cando traballamos nas aulas, cuestións como machismo, misoxinia, racismo ou o colectivo LGTBI, había moita conflitividade entre o alumnado e tamén cos formadores». Tras abordar esta actividad con una fórmula que le generaba dudas, está satisfecha con el resultado, que ellos y ellas corroboran. «Hacer las charlas por separado fue lo mejor que pudieron hacer», reconoce sin atisbo de duda un joven. «Todos debemos ter os mesmos dereitos», añade un compañero, mientras una joven lamenta la gran diferencia en las percepciones de género se dispara a la hora de valorar sus actitudes en las relaciones personales entre sexos.