Lapido, un paraíso rural de Ames no exento de riesgos por su difícil acceso

Emma araújo SANTIAGO / LA VOZ

AMES

PACO RODRÍGUEZ

El puente que comunica varias casas suele sufrir daños si se desborda el Sar

23 nov 2025 . Actualizado a las 05:05 h.

La aldea de Lapido, en la parroquia de Ortoño (Ames), aglutina buena parte de los atractivos de vivir en un entorno rural con las ventajas añadidas de estar ubicada a poco más de dos kilómetros de Bertamiráns y a doce de Santiago. De este lugar destaca su patrimonio arquitectónico tradicional en un entorno de gran belleza natural, aderezada con un antiguo molino y un puente sobre el Sar con unas características que condicionan, y mucho, la vida de la aldea y la sensación de seguridad en las viviendas con peor acceso, sobre todo cuando el río se desborda y el puente queda inutilizado.

Así ocurría a principios de año, cuando el viaducto quedó bajo las aguas y sufrió daños que condicionaron su uso, y con ello la vida diaria en seis viviendas de Lapido. Carla Vázquez Fernández, cuya familia es una de las pocas que vive en esta aldea, es una firme defensora del mundo rural y una muy orgullosa vecina de Lapido, aunque su trayectoria profesional como veterinaria de campo, o sea, rural, la obligase a cambiar Ames por Lugo, aunque siempre regresa a su tierra cada vez que puede.

«Lapido é un núcleo tradicional que hai que conservar, pero ten uns camiños que se estreitan moito e iso fai que varias casas estiveran durante moitos anos moi mal comunicadas», relata Carla Vázquez, hasta el punto de no olvidar cuando, siendo ella niña, su bisabuela sufrió una grave caída y la ambulancia «chegou ata onde puido» porque la casa familiar, en la que ahora vive su abuela, es la más alejada del tramo viario más ancho.

Autorización especial de paso

Ante este riesgo, años atrás los vecinos solicitaron y consiguieron la autorización municipal para que, en caso de emergencia, el único puente de Lapido pudiese ser utilizado para acceder a las casas por las que a duras penas puede pasar un turismo de tamaño medio, pero nunca una ambulancia o un tractor. Esta autorización suavizó el problema, pero solo hasta que este puente queda inutilizado, en buena parte por los daños de crecidas del río como la ocurrida el pasado mes de enero.

PACO RODRÍGUEZ

«Tiña un burato tan grande nos dous lados que un coche normal xa non pasaba maneira habitual», recuerda Carla, que comenzó a movilizarse para solicitar al Concello su reparación porque también le vinieron a la memoria «os incendios do 2006 e o 2008 porque a miña casa está pegada ao monte e os bombeiros non podían pasar co camión. Daquela houbo que empatar mangueiras mentres os veciños usaban caldeiros». «Dáme pánico que estas cousas se repitan e por iso comecei a facer ruído e a moverme. Pedinlle axuda a Escarlata e ao final solucionouse», añade.

La Escarlata a la que refiere Carla Vázquez es la portavoz del grupo municipal del BNG de Ames, Escarlata Pampín. Esta concejala, con familia en Lapido, presentó un ruego durante el pleno de julio solicitando que se revisase el estado de este puente, una demanda que planteó nuevamente tras disponer de información más detallada de Carla sobre el problema de seguridad que implicaba para varias familias que el citado viaducto estuviese en mal estado.

Como ejemplo del riesgo, que el Concello ya subsanó, Pampín recordó que un vehículo de la Policía Local de Ames que se acercó al lugar no pudo cruzar por el viaducto, lo que confirmó la gravedad del problema.

El Concello licita obras aprobadas en febrero en este núcleo por 140.000 euros 

Las demandas sobre los problemas de accesibilidad trasladadas por Carla Vázquez y que formaron parte de las reclamaciones del BNG de Ames se han producido, según señala el Concello, en paralelo a las iniciativas planteadas por el gobierno local para la red viaria de este núcleo rural.

Gustavo Nieto, edil de Obras e Servizos, recordó que el Ayuntamiento mantiene abierta la licitación de un plan de pavimentación del núcleo rural de Lapido, presupuestado en más de 140.000 euros e incluido el pasado mes de febrero dentro de los proyectos del Plan de Obras e Servizos (POS) que promueve la Diputación provincial. 

Las mejoras previstas, señaló este concejal, «enmárcase dentro da tipoloxía de obras que se acometen por este goberno nos núcleos rurais desde fai anos, buscando preservar e potenciar a tradición e fermosura das parroquias de Ames». En concreto, la intervención prevé renovar el pavimento en una superficie de 1.270 metros cuadrados tras la retirada del firme existente. El proyecto incluye también una franja de granito de 35 centímetros de ancho.

La tramitación de esta mejora comenzó el pasado mes de septiembre y al concurso público, que sigue abierto, se presentaron quince ofertas. Cuando concluya, la adjudicataria deberá ejecutarlo en un plazo de seis meses.