La entidad reparte obsequios en estas fechas a unos 4.000 niños de toda Galicia
06 ene 2017 . Actualizado a las 05:00 h.La noche de Reyes será realmente mágica para muchos niños de Galicia gracias a la colaboración de las empresas y particulares que donan de forma desinteresada juguetes y otros regalos a la Fundación Amigos de Galicia. Esos obsequios son repartidos entre casi 4.000 niños de toda la comunidad. Los preparativos arrancaron hace cuatro meses, porque el auténtico objetivo de la campaña de recogida de juguetes es que «ningún niño gallego se quede sin un regalo», explica Jesús Busto, director de la entidad.
Amigos de Galicia atiende los deseos de niños de las familias sin recursos. «Mayoritariamente coinciden con aquellas que reciben a lo largo de todo el año lotes de alimentos que distribuimos desde la Fundación, y que llegan a unos 3.600 hogares en Galicia», señala Busto. Como ejemplo de esta solidaridad, señala que «en la comarca de Compostela, en el municipio de Teo se auxilia a 168 personas, en Oroso a veinte, en Val do Dubra a treinta, en A Baña 17, en Santiago 282, en Ames 93 y en Boqueixón a 25».
En Ames y en Santiago la Fundación no tiene convenio con el Concello, como en el resto de municipios. En el caso de Teo, «se atiende a quienes vienen a través del Ayuntamiento y un pequeño grupo que envía un sacerdote», matiza.
Con la intención de que «los elfos de la fundación se acerquen lo máximo posible a los sueños de los niños, les pedimos que escriban una carta y los elfos contestan cuando los deseos no se pueden cumplir», explica Busto. La fundación no solo recibe juguetes de particulares, sino también de alguna empresa juguetera «que nos ayuda para que nuestros elfos cumplan realmente con todas las ilusiones», añade.
Cárcel, acogida, tutela
De los 3.600 juguetes que se reparten desde Amigos de Galicia, 3.000 van directamente a familias y unos 600 se entregan a hijos de personas que están en prisión o en centros de acogida, así como también en un total de dieciséis pisos tutelados.
Para entregar los juguetes, al igual que para la comida, la fundación trabaja directamente en colaboración con algunos concellos. «Tenemos convenios con muchos ayuntamientos y en esos casos contamos con los informes de los servicios sociales municipales. Si no hay convenio, los informes los hacen los profesionales de trabajo social con los que contamos en nuestra entidad», explica el director.
Jesús Busto reconoce que, tanto los compostelanos como el resto de los gallegos, son cada vez más solidarios y que cada vez son menos los que entregan juguetes en mal estado. «En este cambio de actitud las entidades actuamos como educadoras, porque muchas veces fue necesario recordar a la gente que las campañas de recogida no son para hacer limpieza en trasteros. Recuerdo un año en el que tuvimos que tirar tres camiones de juguetes basura», asegura.
A este respecto, Busto apunta que «aunque pueda ser muy duro de decir, alguna vez les dije eso de que lo que no vale para usted, no vale para otras personas. No olvidemos que son niños y no se puede jugar con su ilusión. Hay gente muy correcta, también al entregar ropa, pero en otros casos aún no».
Además de rechazar juguetes dañados, viejos y estropeados, por razones de conciencia Amigos de Galicia tampoco acepta juguetes bélicos.