Rosa Crujeiras y Maite Flores visitaron la delegación de La Voz de Galicia en Santiago para defender sus planes para dirigir la Universidade
08 mar 2026 . Actualizado a las 20:43 h.Las elecciones de la Universidade de Santiago (USC) encaran su recta final. Rosa Crujeiras Casais (Ribeira, 1978) y Maite Flores Arias (Santiago, 1975) se enfrentan el miércoles en la ronda final. 28.328 personas podrán votar para decidir quién dirige la institución durante los próximos seis años. Antes de que se abran las urnas electrónicas, las candidatas visitaron la delegación de La Voz de Galicia en Santiago. Allí presentaron y confrontaron sus proyectos. Lo hicieron en diez bloques, en los que defendieron por qué los votos deben ser para sus candidaturas.
Diagnóstico
¿De qué punto parte la USC? Para Maite Flores, la Universidade «ten unha historia que nos avala, pero non garante o futuro. O reto non debe ser só conservar, senón transformar unha universidade respectada, decisiva en Galicia e competitiva en Europa». Para Rosa Crujeiras, la USC parte de una posición de fortaleza académica y científica, aunque necesita avanzar hacia una organización «máis áxil, transparente e participativa». Solo así aprovechará el relevo generacional como oportunidad para actualizarse y reducir la precariedad. Sobre este punto, Flores también añadió la importancia de firmar un Plan de Financiamento adecuado con la Xunta, lo que facilitará que se revierta el envejecimiento de la plantilla y la conservación de las infraestructuras. Según Crujeiras, el diagnóstico es común, ya que todos «son retos da comunidade universitaria», en los que también incluyó la simplificación administrativa.
Ejes estratégicos
Las diferencias. En el segundo bloque, ambas aspirantes explicaron los puntos claves de sus proyectos. Comenzó Crujeiras, que citó cuatro ejes: «Avanzar, innovar, contar e coidar». «Formamos, investigamos, transferimos e cultivamos», añadió la ribeirense, que cree fundamental la difusión, conservación y promoción de la cultura, la lengua y el patrimonio. También recordó al colectivo de alumni, «que son activos valiosos da nosa institución», así como la necesidad de apostar por un buen gobierno, transparente y que rinda cuentas.
Para Flores, su plan cuenta con cinco máximas: «Dixitalización, talento, ciencia, transferencia e internacionalización». También cree que a los alumnos no se les puede vender la cultura, el deporte, la participación y la convivencia como un extra, sino como «algo propio». Para la compostelana, su plan para la USC ve fundamental la reducción de la burocracia: «Agora mesmo temos na universidade un elefante moi pesado». Tampoco se olvidó del campus de Lugo. Su compromiso, además de dotarlo de un mayor peso, es el de reabrir el pazo de Montenegro.
Crujeiras añadió la importancia de, tras años convulsos, planificar las estrategias de internacionalización, digitalización y ciencias de la salud. Para Flores, otra de sus ideas es «non ser a reitora soamente de ciencias experimentais ou da saúde, senón que quero ser a reitora de todos, tamén de ciencias sociais e humanidades». Como punto y final, la ribeirense se centró en el campus de Lugo, que cree que debe crecer «a través dunha iniciativa como é o campus Terra, para que así desenvolva todas as súas potencialidades». Flores cerró el apartado afirmando que los concellos de Lugo y Santiago deben percatarse de la importancia de «ser cidades universitarias. Cada un dos nosos estudantes fai impacto e vida nelas».
Infraestructuras
Inversiones. La profesora Flores citó una serie de inversiones que cree fundamentales. En la Facultade de Xeografía e Historia consideró que debe reabrirse cuanto antes su cafetería, así como intervenir en el edificio. En Filoloxía ve importante acondicionar el bloque de profesorado y mejorar su accesibilidad. También valoró necesario habilitar el colegio mayor de San Clemente y avanzar en el proyecto para unificar los centros de Ciencias da Educación. Crujeiras valoró que la USC necesita «un verdadeiro plan de infraestruturas facéndonos dúas preguntas: cando e canto? Cando se pode facer e canto nos vai custar». Apuntó que la primera fase de la Cidade da Saúde ya está en marcha y que toca sacarla adelante. También se sumó a los proyectos en Xeografía e Historia y a la reapertura del San Clemente. En el caso de Ciencias da Educación, explicó que «vamos a comprometernos a que ata que isto non se produza vamos a manter nas mellores condicións os edificios nos que neste momento se desenvolve a docencia», algo que extendió al pabellón docente de Lugo y a Farmacia.
Flores también prometió instalaciones deportivas en Lugo y poner en marcha el auditorio universitario de Santiago. Afirmó que se necesitan «infraestruturas intelixentes e sostibles, temos que traballar nesa dirección. Temos que contar con laboratorios actualizados e espazos de investigación máis abertos. Cando vaiamos a investir, a pregunta é como vai a posicionar isto á USC en dez anos». Crujeiras cerró el bloque defendiendo que la Universidade debe tender puentes institucionales con los gobiernos locales de Compostela y Lugo: «Estamos nas dúas cidades e temos que apelar ao noso rol de creadores de cidade e da súa identidade. A Universidade non pode ser allea á planificación urbanística e urbana de Lugo e Santiago».
Relevo generacional
Captar talento y rejuvenecer la plantilla, dos retos clave. ¿Qué planes tienen Rosa Crujeiras y Maite Flores para revertir el envejecimiento de la plantilla y captar talento para el organigrama de la USC? La primera en intervenir en el cuarto bloque fue la ribeirense, que reconoció que «na universidade acollemos regular, acompañamos mal e despedimos peor. Isto é o primeiro que temos que tratar de romper». Valoró prioritario incorporar perfiles profesionales de futuro, para lo que se requiere planificación. Cree que se deben crear protocolos de acogida y de acompañamiento para los nuevos profesionales y «mellorar as condicións de traballo e benestar». Otra medida será la de eliminar las bolsas de precariedad y atender a la conciliación: «Isto pode facernos máis atractivos. Apoiemos ás nosas persoas para que poidan conseguir proxectos, captar recursos e facer transferencia».
Flores detalló que su plan partirá por «ofrecer carreiras académicas claras. A xente incorpórase aos postos e despois non sabe cal vai ser o seu futuro». Explicó que los tiempos han cambiado y que los profesionales que acceden a la USC muchas veces rondan los 40 años, por lo «o que non podemos facer é captar talento para despois non tratalo ben e que fuxa». Puso como ejemplo la creación de centros de acogida para acompañar a los nuevos funcionarios: «Só se hai unha planificación e unha boa acollida, e unhas boas condicións de traballo, imos conseguir que o noso talento se quede aquí». Reconoció que estas iniciativas deberán contar con presupuestos claros, lo que obliga a planificar con antelación.
Sobre este punto, Crujeiras completó su intervención apostando por que el personal investigador y de gestión cuente con la posibilidad de un clima de trabajo que le permita potenciar la innovación y sentirse con libertad para tomar decisiones: «Que as persoas que formamos parte da casa vexamos que contribuímos ao seu avance e ao seu futuro». Maite Flores también consideró prioritario que el personal nuevo pueda pasar unos meses con la persona que se jubila y que viene a reemplazar: «Ás veces parece que é un gasto, pero eu véxoo como un investimento. É un investimento para o éxito porque é unha maneira de transferir coñecemento. O coñecemento que temos é valor, así como as persoas que traballan con nós».
Titulaciones
Un mapa que necesita cambios para frenar a los centros privados. La encargada de abrir el bloque sobre el mapa de titulaciones fue Rosa Crujeiras, que dijo que su política se centrará en la rigurosidad, la solvencia académica y el aporte social. Defendió el mantenimiento de los títulos históricos de la USC: «Temos unha moi boa oferta de grao e mestrado, pero si que nos gustaría que nalgún caso os procedementos foran máis áxiles, sobre todo na oferta de mestrado». Flores recordó que la oferta de títulos debe pensar en la gente mayor: «Temos que esquecer que soamente traballamos para xente de 18 a 22 anos. Nos mestrados temos que facer unha reavaliación e unha revisión, así como cambiar tamén tempos de matrícula nos mestrados». Sobre la competencia de las universidades privadas, Crujeiras afirmó que «non podemos competir en precariedade ou en simplificación porque non estariamos ofertando a docencia de calidade». Flores también destacó que apostar por trabajar en y por la universidad pública «é unha aposta vital de cada un dos que estamos nela traballando, precisamente para garantir non soamente a equidade, senón tamén a igualdade».
Presupuestos y fondos europeos
La negociación con la Xunta y el fin de los Next Generation, dos frentes que exigen timón. Las arcas de la USC se enfrentan este año a dos frentes: la negociación de un nuevo Plan de Financiamento y el fin de los Fondos Next Generation, que regaron de millones la recta final del mandato de Antonio López. ¿Qué planes tienen las dos candidatas? La primera en contestar fue Rosa Crujeiras, que explicó que entre 2020 y 2024 se doblaron los recursos en investigación hasta superar los 100 millones. «Isto é grazas á incrible actividade dos grupos de investigación, institutos e centros, aos que temos que fortalecer e apoiar», afirmó la barbanzana, que cree que hay que comenzar a orientar la estrategia hacia el marco Horizonte Europa 2028: «Seguimos ca mesma estrutura de apoio que tiñamos antes coa metade de fondos, polo que temos que fortalecela».
Flores confirmó que el programa Horizonte Europa se antoja fundamental, pero recordó la importancia de permitir que los investigadores que se acerquen a la jubilación puedan seguir trabajando: «Moitas das persoas de referencia que captan gran parte deses millóns están xa na porta de saída, hai que facer un programa para que o talento de excelencia siga na casa porque se non imos a ter unha diminución de fondos». Sobre esta cuestión cree fundamental hacer entender a la Xunta que la investigación es también un gasto estructural de la universidad, por lo que debe estar contemplada dentro del marco de financiación. Sobre este punto, Crujeiras añadió que se debe abogar para que el Gobierno gallego llegue a ese 1 % del PIB: «A sostibilidade financeira da universidade depende en boa medida dos fondos que aporta a comunidade autónoma, que neste momento non son suficientes para cubrir a nosa actividade estrutural e eu creo que temos que reivindicar o noso papel como universidade pública».
Flores anunció que creará un grupo de trabajo específico con expertos de la universidad para esa negociación y criticó el fichaje de Juan Manuel Díaz Villoslada por Crujeiras: «Non sei se a mellor estratexia para negociar coa Xunta é precisamente ter un xerente que sexa doutra universidade con marcado cariz político».
Internacionalización
Abrir la USC. Sobre esta cuestión, Crujeiras consideró prioritario reforzar la estructura y recuperar el centro de bienvenida internacional: «O primeiro que temos que definir é o noso mapa relacional: onde estamos, con quen estamos, onde queremos estar e cales son as nosas apostas estratéxicas». Para Flores, se trata de un eje fundamental: «É moito máis que facer un intercambio de mobilidade, é poñer á nosa universidade como referente, como competitiva en Europa e tender lazos tamén a outros países». Anunció la puesta en marcha de la marca USC Global e insistió en trabajar en el marco del marco EUniwell. Crujeiras añadió la importancia de lograr la acreditación internacional para grados como Medicina u Óptica, mientras que Flores cerró insistiendo en la creación de ese centro de acogida para facilitar la incorporación de extranjeros.
alumnado
¿Cómo ayudar a las nuevas generaciones? Flores abrió el debate admitiendo que, en el caso del acceso a la vivienda, la USC no puede trabajar sola. Sí insistió en la necesidad de reabrir el colegio mayor de San Clemente y criticó la venta del antiguo hospital privado de Galeras: «Non estariamos falando deste problema se en vez de vendelo fora agora unha residencia pública». Crujeiras admitió que no se pueden obviar los problemas de los jóvenes: «Temos que asumir un papel activo e responsable fronte a retos como a vivenda, a precariedade económica ou a saúde mental». Por eso cree importante reforzar los servicios de apoyo y orientación. También valoró positivamente proyectos de vivienda comunitaria y de convivencia intergeneracional. Sobre la salud mental consideró que se debe dotar de personal el servicio de atención psicológica y ponerlo en marcha en Lugo. Flores añadió la necesidad de trabajar en la prevención de los problemas de esta índole, mientras que cree que la FP es una vía a explotar para captar alumnado. Para Crujeiras, otra es el colectivo extranjero que recala en Galicia: «Queremos que vexan a universidade como unha oportunidade».
Investigación y transferencia del conocimiento
Corazón de la USC. Flores arrancó el penúltimo bloque afirmando que no solo los investigadores de ciencias puras recibirán su apoyo para poder trabajar. También dijo que la «transferencia é basicamente o valor diferencial que ten a universidade, que se basea en que a súa investigación se transfira ou se lle faga chegar á sociedade». Para Crujeiras, el conocimiento es un bien común que la USC debe acercar: «Temos que establecer a ciencia aberta como un principio fundamental do noso sistema universitario». Flores recordó que en su programa contempla un «plan propio de investigación do que neste momento adoecemos», lo que permitirá que los profesionales puedan dedicar su tiempo a lo realmente importante. Crujeiras recordó que la USC todavía tiene que acreditarse en transferencia del conocimiento, algo por lo que apostará de manera prioritaria. Flores cerró el bloque criticando que su contrincante no aceptase dos debates para hablar de manera pausada sobre esta cuestión: «Non sei cal é o motivo».
Medicina
Un reto real. Las dos candidatas a liderar la USC fueron especialmente críticas con el acuerdo de descentralización del grado de Medicina. Durante el debate celebrado en la delegación de Santiago de La Voz de Galicia explicaron su posición si salen vencedoras en las elecciones del miércoles. La primera en tomar la palabra fue Rosa Crujeiras, que admitió que «neste momento hai un acordo institucional que hai que cumprir e facer cumprir». Eso sí, «con todas as garantías para o noso estudantado e para o noso cadro de persoal. E para iso penso que temos que liderar nós como universidade. Somos quen mellor coñecemos o título porque é un título da Universidade de Santiago».
Maite Flores afirmó que «nós non queremos ser os responsables de romper ese marco de confianza entre as tres universidades do SUG porque creo que é moi necesario para traballar conxuntamente pola universidade pública. O que si faremos é, por suposto, defender os nosos intereses e facer o mellor para o noso estudantado de Medicina. Temos que garantir a docencia de calidade». La compostelana criticó de nuevo a Crujeiras por haber elegido como gerente a Villoslada, quien ejerció ese cargo en la Universidade da Coruña, entidad que rompió el consenso y motivó el nuevo convenio firmado: «Gustaríanos facer esa reflexión, que coidemos un pouco á nosa casa». La barbanzana obvió esta cuestión y cerró el debate y el tema de la descentralización de Medicina afirmando que «temos que liderar o desenvolvemento dese acordo e creo que hai que volver a salientar que non era unha oposición a non aproveitar o sistema, entendemos que somos a única Facultade de Medicina de Galicia, somos a Universidade de Galicia e temos que facer un bo aproveitamento do noso sistema sanitario».