Beatriz Arjona, actriz en «Buen Camino», la película que arrasa en Italia: «Me emocionó rodar en las escaleras del Obradoiro, fue un regalazo»
SANTIAGO
La andaluza cree que los paisajes de la ruta francesa y la «ternura» de la historia protagonizada por el comediante Checco Zalone han sido la clave del éxito: «Prepárense para recibir a más peregrinos italianos»
15 feb 2026 . Actualizado a las 20:26 h.Beatriz Arjona (Sevilla, 1983) llevaba tiempo dándole vueltas a la idea de hacer el Camino de Santiago, como sus padres, pero lo que no se esperaba esta actriz reconocida en el mundo del teatro y en el audiovisual andaluz con participaciones en series El Ministerio del Tiempo o Los años nuevos era convertir ese viaje en una exitosa «road movie» por la ruta jacobea impulsada por un comediante italiano (Checco Zalone) que desde estas Navidades está arrasando en su país, hasta el punto de convertirse en la película más taquillera de la historia.
—Como buenos peregrinos, empecemos por el principio, ¿cómo acaba en este proyecto?
—Cuando me llamaron para hacer el casting me dijeron que buscaban a una actriz española que hablase italiano, y que el rodaje sería en el Camino Francés. En ese momento yo estaba en París, así que lo interpreté como una señal de que iba a salir adelante. La película se rodó un 20 % en Cerdeña -los primeros minutos- y el resto en España, así que el equipo de producción me convocó en Sant Jean Pied de Port, como si realmente fuéramos a hacer el Camino.
—¿Qué papel le tenían reservado?
—Interpreto a Alma, que se encuentra allí con el personaje que interpreta Checco Zalone, que es un peregrino obligado, que no quiere estar en el Camino pero que debe hacerlo para recuperar a su hija. Alma es la brújula de la historia. Ella lleva una brújula de verdad, pero también ayuda cuando padre e hija se pierden, en todos los sentidos.
—¿Hay historia de amor?
—Hay mucho amor de diferentes formas, pero no amor del tópico. Y muchísima ternura.
—Disculpe que le pregunte por un trabajo suyo sin conocerlo, pero de momento solo es posible verlo en los cines de Italia. ¿Explíquenos el exitazo?
—Yo creo que lo que está funcionando son esas relaciones de los personajes. Es una comedia, pero también da pellizcos en el corazón. Y luego está el Camino y sus paisajes, que conectan muy bien con la gente. Estoy deseando que la película se pueda ver en España.
—¿Se esperaba esta respuesta del público?
—Sabía que podía funcionar, porque es un tipo de cine familiar y creo que tiene mensajes universales muy apropiados para el momento que vive la sociedad. Hay cansancio, de ahí que encaje tan bien este tipo de comedia.
—¿Cree que estamos ante un fenómeno como el que provocó en el Camino «The Way», con Martin Sheen, en Estados Unidos?
—En Italia, sin duda. Hay gente que ya ha ido cinco veces al cine a verla y que te cuenta que tiene planes para hacer el Camino, así que en Galicia deberían prepararse para recibir a más peregrinos italianos. Desconozco cuáles son los planes de la productora fuera de Italia, pero seguro que llegará a los cines y a las plataformas. Además, me consta que desde varios países ya se han interesado por la posibilidad de adaptar la película, porque es cierto que tiene un humor muy italiano y es posible que tenga algunos chistes más locales y estereotipados.
—Una cuestión técnica. Ustedes todavía estaban rodando escenas el pasado octubre en la Costa da Morte. ¿Cómo han sido capaces de estrenar la película el 25 de diciembre?
—Bueno, yo también estoy muy sorprendida. Empezamos a rodar el 25 de agosto y acabamos el 18 de octubre. Pero es que tenías que ver cómo trabajaron Checco Zalone y Gennaro Nunziante (el director). Ellos tenían muy claro que había que estrenar en Navidad, e iban avanzando el trabajo en cada etapa. Y Checco, que también es músico, también aprovechó esas semanas para ir componiendo la banda sonora.
—¿Cómo fueron los días en Galicia?
—Yo ya estaba enamoradísima de Santiago porque he estado muchas veces, pero los quince días que pasamos en la ciudad han sido muy especiales. Ahora recuerdo algunos momentos, como la llegada a O Cebreiro, o rodar subiendo las escaleras de la catedral y asistir a la misa del peregrino, todo eso me emocionó y fue un regalazo que me llevo.
—Alguna puerta le abrirá este éxito.
—Está siendo todo muy especial. El reencuentro con el equipo para el estreno ha sido maravilloso, y me han hecho sentir muy cómoda, porque siempre viven todo como en una comedia. Tener esa sensación de que te reconozcan y te paren en la calle es importante a nivel personal, pero también saber que muchos cines de pequeños pueblos de Italia que estaban destinados a cerrar han conseguido sobrevivir gracias al éxito de esta película.Yo siempre soñé con poder rodar en italiano, y creo que Buen Camino puede servir como llave, de hecho ya se están moviendo cosas. Ojalá ayude.