Huelga, gripe y VRS recrudecen la situación en las Urxencias del Clínico y obligan a reforzar camas y ambulancias
SANTIAGO
Santiago roza los 900 pacientes ingresados tras el incremento de mayores de 80 años que han sufrido infecciones respiratorias
16 ene 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Los médicos del Servizo de Urxencias del CHUS estaban preparados para un inicio de año difícil. «Serán días malos, empezamos a detectar un nuevo pico de gripe», precisaban hace solo un par de semanas. Sus pronósticos no han fallado ni lo más mínimo: las infecciones respiratorias han empezado a sobrecargar sus boxes, lo mismo que las plantas de los hospitales gallegos. También los de Santiago, que ayer abrieron la jornada con 886 pacientes ingresados y con 47 que aún estaban a la espera de conseguir una cama libre.
Fue el gerente del área sanitaria de Santiago, Ángel Facio, el que confirmó la «tensión» que sufre el sistema sanitario, aunque aseguró que la situación estaba prevista, por lo tanto, controlada, en el plan de contingencia. Detalló que la actividad en urgencias es la esperada, pero que están llegando «pacientes máis complexos». Ese perfil lo definen desde el propio servicio: responde, mayoritariamente, a personas de entre 80 y 90 años, con patologías previas, que ven cómo su estado de salud se desequilibra por culpa de la gripe o del virus respiratorio sincitial, que también se está diagnosticando con mayor frecuencia desde hace unos días.
La huelga médica no ha ayudado. Especialmente por su eco en la atención primaria. «Muchos de los que nos llegan vienen de otros servicios», precisan desde el Hospital Clínico, donde indican que las urgencias se convierten en la alternativa para aquellos que no pueden ver a su médico de cabecera: «Saben que vamos a atenderlos, aunque tengan que esperar horas y a pesar de que pueden ser patologías banales».
Los últimos datos hechos públicos por la gerencia del área apuntan a que casi 400 adultos fueron atendidos por el Servizo de Urxencias entre la mañana del miércoles y la de ayer. No son cifras de récord, pero sí se han disparado las que necesitaron ser trasladadas a planta: 90. Durante una jornada normal pocas veces se superan las 50.
Eso es lo que ha obligado a la gerencia a habilitar 35 camas de hospitalización más, lo mismo que a reforzar el servicio de ambulancias, clave a la hora de dar el alta, por lo tanto, a liberar camas con la mayor velocidad posible, lo que reduce las esperas. El diputado y secretario del PSdeG en Santiago, Aitor Bouza, exigió la dimisión del gerente del Sergas porque «non podemos permitir que as urxencias sigan colapsadas e a cidadanía siga sufrindo».