Presupuestos, servicios y dos párkings del Ensanche, los retos del bipartito para el 2026

r. m. SANTIAGO / LA VOZ

SANTIAGO

PACO RODRÍGUEZ

Tiene que cuadrar las cuentas aún tras el acuerdo con la policía y el rechazo a la tasa de la basura

28 dic 2025 . Actualizado a las 19:56 h.

Goretti Sanmartín por primera vez en el mandato a un año sin tener al menos sobre la mesa y en fase de negociación un borrador de presupuesto. Y eso augura unas cuentas tardías (más de lo habitual para la nacionalista) en el último ejercicio completo de gestión antes de las elecciones del 2027. Pero, aunque ese es su reto más inmediato para el 2026, el nuevo año no está exento de otros deberes. Algunos de gestión ordinaria, otros de iniciativa propia y otros heredados por la complejidad de armar consensos en torno a las soluciones que se han puesto sobre la mesa. A estos últimos no parece que les vaya a dar solución el bipartito (BNG-CA), con solo 8 ediles de 25 y cuando desde la oposición cada vez es más insistente el cuestionamiento de la disposición al diálogo de la alcaldesa.

Presupuesto sin sin borrador. A tres días de concluir el 2025, Sanmartín carece todavía de un borrador de presupuesto con el que abrir negociaciones. La alcaldesa ha concluido el año con un acuerdo con policías y bomberos para que ambos servicios recuperen la normalidad tras dos meses de conflicto, lo que implica un gasto anual a mayores de 770.000 euros, aunque no es ese el único importe que está alterando su previsión inicial de gasto para el 2026. La negativa del pleno a aprobar la nueva tasa de basura la está obligando a cuadrar un escenario en el que se verá con dos millones menos de lo previsto. Pero no todos sus problemas son de encaje financiero. PSOE (2 ediles) y no adscritos (4) están esperando a ver no solo ese borrador, sino el nivel de cumplimiento de los acuerdos presupuestarios anteriores. Ninguno salió muy contento de las reuniones de balance previas.

Lejos de un acuerdo por el agua. Encarrilado el concurso del transporte, que acaba de sacar a licitación (aunque su renovación todavía tardará), Sanmartín ha de enfrentar la solución para el servicio del agua, que se presta sin contrato desde el 2019. Defensor del modelo de concesión, Bugallo no logró convocar un nuevo concurso en su mandato al no lograr los apoyos suficientes. Sobre la mesa estaba también la fórmula público-privada y la municipalización, igual que ahora. Sanmartín defiende la mixta a la que apunta el informe encargado por Raxoi y que todavía llegó a la comisión municipal del agua en octubre. Pero desde la oposición no ven que ese documento sea tan concluyente con ese modelo ni que ahonde en sus bondades. El acuerdo parece difícil en este mandato, pese a las necesidades inversoras de la red y de parte de sus equipamientos.

LImpieza cuestionada. La gestión de la limpieza urbana se le está atragantando al bipartito. La concesión viene de finales del mandato pasado, pero la crítica ciudadana por la calidad de la prestación es constante dos años y medio después de iniciado el actual. La concesionaria no ha incorporado aún todo el material, según el último expediente municipal que se le abrió por esas carencias y por la atención a la limpieza. Fue el segundo, que concluyó con multas a la adjudicataria, pero los ciudadanos quieren soluciones visibles en la calle, al igual que con la atención a los asfaltos. Su deterioro no solo es bastante generalizado, sino que la respuesta para tapar los baches suele ser tardía.

Ni una municipalización. El bipartito no sacó ninguna de las municipalizaciones de servicios que recogía su pacto de gobierno. Las únicas que anunció se han atascado. La del cobro de las multas de tráfico se vio con dificultades en el consejo de administración de Tussa, al pedir la oposición más informes sobre su viabilidad. De eso hace casi dos años, aunque el gobierno dice que no renuncia a la gestión directa y que está explorando diferentes posibilidades. Y a la de la gestión del párking de la plaza de Galicia ya llegó tarde: la concesión venció en julio y se mantiene en precario. Está por ver si llega a tiempo al de la plaza de Vigo,: vence en agosto. Raxoi está concluyendo los estudios económicos de ambos y retomará el proceso tras el Nadal.

Cocina centralizada, no para ahora. Después de reorientar su propuesta inicial (cocinas en varios colegios para servicio de todos) el bipartito optó por una cocina centraliza para uno de sus proyectos estrella, pero tiene difícil el consenso de la corporación ahora que ha concluido que es una comisión con presencia de todos los grupos la que deberá decidir sobre la creación del servicio. La comisión aún no se creó.

Segundo intento por la zona tensionada. La vivienda es una de las grandes preocupaciones del gobierno de Sanmartín, que sigue sin corregir las demoras en la concesión de licencias, pero que intentará sacar adelante su segunda solicitud a la Xunta de la declaración de Santiago como zona tensionada de alquileres. Y en el 2026 debería avanzar, sino resolverse ya, la modificación del planeamiento del Peleteiro.