El Teatro Español de Comodoro y la Centro Galicia de Buenos Aires fueron los escenarios de las emotivas actuaciones
20 dic 2025 . Actualizado a las 05:00 h.Destino: Argentina. Troyanos de Compostela realizó un intercambio cultural con los centros gallegos y asturianos de Buenos Aires y Comodoro Rivadavia, localidad costera ubicada en el centro de la Patagonia. Fueron invitados por Abremiless, la tuna lírica patagónica que el año pasado viajó a Santiago compartiendo escenario en la iglesia parroquial de San Fernando con la agrupación musical residente del Museo Casa de la Troya. Así que la hermandad terminó de fraguarse en su reciente gira argentina. El Teatro Español de Comodoro se llenó de público entusiasta para disfrutar del primer certamen internacional de tunas que se celebraba en la localidad. Además de Troyanos y Abremiless, completaba el cartel la Tuna de Veteranos de A Coruña. «Nos han recibido con un cariño, una fraternidad y unas ganas que hay que estar aquí para sentirlo y vivirlo. Fueron tres días muy emocionantes en Comodoro», según afirma el troyano Álex Otero. «Una experiencia muy valiosa, tanto para los tunos como para las personas que estamos detrás de la organización. Además, hicimos un pasacalles desde el Centro Gallego actual, parando en la Catedral de San Juan Bosco, el propio Teatro Español, el sanatorio de la Fundación Española, la primera sede del centro gallego (años 30), y el cruceiro que vino desde Galicia en los años 90, para finalizar en la Plaza de España con nuevas interpretaciones al aire libre. Fue un recorrido que bautizamos como Camino de Santiago», tal como explica Vicky Fernández, de Abremiless. Tras esta primera etapa y de vuelta a la capital bonaerense, Troyanos desembarcó en el Centro Galicia, un complejo deportivo y de ocio ubicado en la Finca Los Olivos, donde fueron recibidos por el secretario general de la entidad, Cristian Moares. Es el centro gallego más grande del mundo con 12.000 asociados. «Están ustedes en su casa», fue el saludo de bienvenida. Unos y otros compartieron un asado criollo para más de quinientas personas y, a continuación, llegó la música festiva, tradicional y popular, que de todo había en el programa de sobremesa. Fotos y vídeos por doquier, algarabía general y conversaciones que giraban sobre los orígenes gallegos y la vida en la emigración. «A hospitalidade, o afecto e o interese con que fomos recibidos resultan difícil de explicar. Estamos moi agradecidos e sinto que quedamos en débeda. A acollida, tanto en Buenos Aires como en Comodoro, foi excepcional. E teño que expresar un agradecemento especial a Abremiless, así como a todas as persoas que nos recibiron e fixeron posible a nosa viaxe, estadía e actuacións», según destaca Benigno Amor, director de Troyanos. El Centro Español de Buenos Aires, edificio donde se celebraba un encuentro de los centros gallegos presidido por el secretario xeral de Emigración, Antonio Rodríguez Miranda, también fue visitado por el grupo compostelano, que interpretó un par de canciones para todos los presentes; entre ellas, la santiaguesa «Foliada do rueiro». Música, galleguidad y hermandad.