Un Compos reformado y más compensado

M. GARCÍA

SANTIAGO

Sandra Alonso

Míchel Salgado dispone de más recursos, sobre todo en ataque

24 ene 2024 . Actualizado a las 20:32 h.

Los resultados son los que dictarán sentencia pero, sobre el papel, el Compostela saldrá del mercado de invierno como un equipo más compensado, con más recursos, más versátil. Cada incorporación responde a una necesidad del equipo.

El primero en llegar es sobradamente conocido por la afición blanquiazul, ya que regresa a casa: Roque. En el primer equipo empezó jugando como lateral derecho y es en esa demarcación donde está empezando a tener minutos. En su día Fabiano lo probó en el centro del campo y se adaptó a las primeras de cambio. Es uno de esos futbolistas que contagia energía y capacidad de arrastre.

El fichaje de Escoruela para el lateral izquierdo no estaba previsto, pero el club tuvo que reaccionar sobre la marcha tras la lesión de Samu Araújo.

Centro del campo y ataque

Los retoques en el centro del campo tienen su calado. Fran Beltrán liberó una ficha y ha llegado un jugador de otro corte, Manu Ramírez, que responde más al perfil de un diez y que también puede jugar como media punta o escorado hacia la izquierda. Una de sus cualidades es la visión de pase en el último tercio del campo. Y también dispone de un buen lanzamiento a portería.

Antón de Vicente, que lo jugó casi todo en la primera vuelta. A principios de año sufrió un percance muscular que lo mantiene fuera del equipo. A la espera de su vuelta a las canchas, Míchel Alonso ha podido recuperar al centrocampista Samu, una vez que dejó atrás la lesión de rodilla por la que se perdió la primera vuelta.

Probablemente el fichaje que más necesitaba el equipo sea el del último en llegar, David Grande, toda vez que la cesión de Fran López no dio el resultado esperado. El céltico se perdió la pretemporada por unas molestias en la espalda. Y, cuando entró en las convocatorias, no llegó a contar con la confianza del técnico. Al final, la dos partes llegaron a un acuerdo para separar sus caminos. Manu Barreiro fue, las más de las veces, la única referencia en punta del conjunto blanquiazul. Y en las situaciones de partido que aconsejaban meter más leña en la caldera, el equipo echaba en falta alternativas.

Manu Barreiro y David Grande son arietes intercambiables. Pero los dos pueden mezclar en el once, al abrigo de su movilidad y sus cualidades. Son delanteros altos (1,92 metros el nueve, 1,82 el ex jugador del Marino) que pueden oficiar como rematadores pero que también acreditan movilidad fuera del área y saben buscar los espacios y combinar.