Un buen tipo

Cristóbal Ramírez

SANTIAGO

EHace dos docenas de años, la junta directiva de la Asociación de Periodistas y Estudiosos del Camino de Santiago (Apecsa) estudió la petición de Francisco Singul de integrarse en la entidad como socio. Ana Balseiro, hoy en Madrid y entonces secretaria, resumió lo que se había hablando —que tampoco es que fuera mucho— diciendo: «Es un buen tipo».

Un buen tipo, en efecto, con mucho conocimiento atrás que, claro está, ahora ha ampliado y ha plasmado en publicaciones varias. Una de ellas, Camino que vence al tiempo, considerada una de las cuatro fundamentales para entender el mundo jacobeo. Singul se reveló como un hombre pausado, constante, estudioso, participativo y, siempre, amante (y conocedor) del muy buen vino. Por cierto, el único libro centrado en el consumo de vino en la Edad Media por parte de los peregrinos es suyo, una joyita.

Curiosamente, Paco Singul tenía un problema: trabaja en el Xacobeo. Dentro de él gozó siempre de la confianza del gerente de turno, pero el Comité Internacional de Expertos del Camino de Santiago, creado en su día por la Xunta, parecía algo pensado para gente de fuera. De hecho, su presidente hasta hace poco —y ahora presidente de honor— es Paolo Caucci, gran peso pesado.

Una situación a todas luces injusta. A finales de julio se solucionó, y por unanimidad de los integrantes de ese comité Paco Singul ya forma parte de él, a expensas de una formalidad. En la calle eso no le quita el sueño a nadie. Pero gracias a la generación de conocimiento —¡en enormes cantidades!— el interés por Santiago se expande por todo el mundo, y ello provoca que la gente venga a la ciudad a dejar sus dineros en ella. También gracias a personas como Paco Singul.