«El bono nos permite algo tan simple como poner el horno»

Margarita Mosteiro Miguel
marga mosteiro SANTIAGO / LA VOZ

SANTIAGO

Sandra Alonso

Pilar Sisto es una de las 1.950 personas que cuentan en la ciudad con esa ayuda energética, que en el área llega a 5.700 hogares

30 abr 2023 . Actualizado a las 21:17 h.

El bono social que permite reducir la factura energética no tiene una tramitación sencilla. Porque, con el fin de garantizar que los beneficiarios de esa ayuda son los que realmente la precisan, Naturgy exige una serie de documentos que no siempre son fáciles de tramitar y conseguir. Pilar Sisto Vilar, vecina de Santiago beneficiaria del bono, reconoce que su formación como administrativa le permitió «cubrir los papeles con facilidad». Con trabajos esporádicos y sin ingresos mensuales fijos, Pilar optó por solicitar esa ayuda: «Una vez tramitada, la respuesta es bastante rápida y se aplica directamente en el recibo», explica, si bien apostilla que, como es lógico, «hay que estar atento para la renovación».

Pilar, que vive con su hijo, considera acertado que «la ayuda vaya en función de la renta y que pueda ir cambiando según los ingresos». En su caso, contar con el bono para evitar sorpresas con el recibo de la electricidad supone «un alivio, pero aún así estoy pendiente. Controlo el gasto de luz, por si acaso». Asegura Pilar Sisto que «el bono es lo que nos permite algo tan simple como encender el horno. Hasta una lavadora supone mucho gasto, y el bono evita sustos». Al tener calefacción de gas, Pilar reconoce que procura no encenderla: «Como solo somos dos, nos arreglamos con una estufa eléctrica, pero sin abusar». Ella reside en un piso que es de sus padres y el gas ciudad está a nombre de ellos, «por eso no hay opción a un descuento, pero nos arreglamos». Señala que los recibos de la luz «ahora son normales y, aunque tenemos el bono social, procuramos no excedernos en el consumo. No hay que abusar y es mejor controlar el gasto para evitar sustos», insiste.

El volumen de beneficiarios va en aumento

Desde que en julio del 2009 se creó el bono social dirigido a los hogares vulnerables, el número de beneficiarios en Santiago y su área ha venido sufriendo variaciones, tanto al alza como a la baja. De acuerdo con los últimos datos de la comercializadora Naturgy, 5.737 hogares de Santiago y de los 24 municipios que forman su área de influencia se benefician en la actualidad del bono. El volumen ha aumentado, porque en abril del pasado año pasado eran 4.998 beneficiarios, y en octubre del 2021, 4.849. El menor número de hogares con bono social de Naturgy de los últimos años corresponde a noviembre del 2020, con 4.470.

El municipio de Santiago supera cada año los mil beneficiarios. De hecho, ahora supera los 1.900. Y el segundo concello del área con más familias que lo aplican es Ames, con un total de 677.

Entre las condiciones indispensables para poder ser beneficiarios del bono social figuran que el titular del contrato sea una persona física, que esté acogida a la tarifa regulada PVPC y que tenga un potencia contratada igual o inferior a 10 kilovatios. De forma excepcional, hasta el 31 de diciembre de este año, el descuento para consumidores vulnerables alcanza hasta el 65 %. Otro de los requisitos que deben cumplir los demandantes es que sean declarados vulnerables, lo que implica tener unos ingresos bajos o ser beneficiario del Ingreso Mínimo Vital. Asimismo, en los hogares debe haber un menor de 16 años o una persona con una discapacidad acreditada al menos un 33 %, o bien una persona en situación de dependencia de grado 2 o 3.