Debate turístico

Ignacio Carballo González
Ignacio Carballo LA SEMANA POR DELANTE

SANTIAGO

31 jul 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

La polémica suscitada estos días en torno a la política turística trata de un asunto capital para Santiago porque, nos guste más o menos, los servicios vinculados al turismo son un pilar central de su economía, uno de los principales motivos de que esta sea la ciudad gallega con menor tasa de paro (8,3 %, última EPA dixit), y así seguirá siendo porque mucho me temo que los tímidos esfuerzos por abrir nuevas brechas que le den un mayor peso industrial darán frutos muy, muy lentamente. Por tanto, el de la gestión turística de la ciudad debiera ser un tema de intercambio constante entre todos los actores y los gobiernos implicados, y no un motivo de confrontación, sino de debate constructivo. Ampararse en que Compostela está viviendo este verano un bum de turistas, excursionistas, peregrinos, visitantes en general con más o menos dinerillo en bolsillos y mochilas para gastar, poco aporta. ¿Qué ciudad de perfil turístico no está viviendo un cierto bum después de que se levantaran las restricciones de la pandemia? Y en la capital gallega, con el segundo año santo, más todavía. También es incontestable que los hoteles han subido los precios, y tal vez más de lo que marca la inflación, pero difícilmente, como empresas que se rigen por su cuenta de resultados, van a esforzarse por tirar piedras contra su propio tejado fijando unas tarifas que vacíen sus habitaciones. El propio concejal de Turismo dijo a principios de mes, cuando La Voz abrió el debate sobre el aumento de precios, que este no era excesivo. Hay que analizar y proponer sin apriorismos cómo complementar el incuestionable filón de la ciudad monumental para ampliar y mejorar la experiencia de los visitantes. Esto sí es lo serio.