El Concello no prevé, a corto y medio plazo, más espacios de uso preferente para los viandantes
08 may 2022 . Actualizado a las 05:00 h.El Concello de Santiago está empeñado, desde hace años, en quitarle espacio a los coches para dárselo a los peatones. Todo comenzó con aquel proyecto de los años noventa conocido como el de la humanización del Ensanche, con el que se pretendía ampliar las aceras para que los viandantes se sintieran más cómodos y seguros en medio de un ambiente en el que los coches eran aún la prioridad. El gran salto se produjo hacia finales del anterior mandato, con las primeras semipeatonalizaciones de calles. No sin polémica, la Carreira do Conde pasó casi por completo a ser terreno vedado para los coches, y algo similar se intentó, en varias ocasiones, en San Pedro. La apuesta más firme por el peatón ha sido la de Mazarelos.
Más recientemente, el Concello apostó por otra modalidad en la que los peatones tienen preferencia sobre los vehículos, pero estos siguen circulando sin más limitación que la velocidad. Este modelo se implantó en dos cruces de Xeneral Pardiñas, pero por ahora «no habrá más», apunta el concejal de Tráfico, Gonzalo Muíños. Los cruces con preferencia peatonal son los de Xeneral Pardiñas con Montero Ríos y con República do Salvador. Este modelo, tampoco libre de polémica, obliga a los conductores a reducir la marcha unos metros antes de ambos cruces, al ser un espacio preferentemente peatonal.
En el primer cruce, el de Montero Ríos, nunca hubo semáforo, y la plataforma central elevada no genera dudas ni en conductores ni en peatones. De hecho, en el lugar se puede observar como los viandantes suelen cruzar en diagonal, y como los vehículos detienen su marcha incluso antes de que los peatones salten a la calzada.
La conversión del segundo de esos cruces, el de República do Salvador, a espacio de preferencia peatonal es muy reciente, y Gonzalo Muíños reconoce que lo ideal sería acondicionar una plataforma elevada en el centro para reforzar la idea de que es un espacio «donde mandan los peatones». Pero tendrá que esperar. Esa obra no se ejecutará «por ahora, pero se hará», explica el concejal responsable de Mobilidade. Lo que se ha hecho «es reforzar la pintura», y se prevé «apagar los semáforos». Estos días se pusieron en ámbar, por una avería en la red semafórica de toda la ciudad, pero la intención es inutilizarlos, con el fin de que peatones y conductores comiencen a ver el espacio como el segundo cruce donde los peatones tienen prioridad sobre los vehículos.
Durante estos primeros días de funcionamiento, los peatones siguen cruzando por las esquinas donde antes estaban pintadas las franjas de los pasos de cebra, que fueron ya anulados. Pocos son los que, hasta ahora, se atreven con el cruce en diagonal, como se hace ya en el nudo de Montero Ríos.
Los otros dos espacios de la ciudad donde el Concello quiere dar el protagonismo al peatón son el cruce de Concheiros y el Hórreo, frente a la pasarela de la intermodal.
En este último punto, el del Hórreo, aún en obras, se elevó el pavimento en el espacio de la calzada ganado para los peatones y se colocó un material distinto al resto del vial. Ademas, se colocarán semáforos y se reducirá la velocidad de circulación, para proteger más al peatón y, sobre todo, con la idea de que el conductor visualice que circula por una zona de preferencia peatonal.
Se trata de un modelo similar al de Concheiros, donde se siguen introduciendo cambios ante la constatación de que el diseño inicial no deja clara la prioridad del viandante sobre los vehículos.