Lo que sí hay que cumplir

Ignacio Carballo González
Ignacio Carballo LA SEMANA POR DELANTE

SANTIAGO

30 ene 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

Ahora que nuestros políticos y sus asesores, con las elecciones municipales a poco más de un año vista, se devanan la materia gris —o al menos deberían hacerlo— para armar las propuestas que presentarán a los compostelanos en forma de gruesos programas que en su mayor parte no cumplirán, me atrevo a plantear dos asuntos absolutamente prioritarios para la capital que no debieran faltar en ninguno de ellos y que debieran ser decisivos a la hora de inclinar la balanza por una u otra opción al margen de si nos cae mejor o peor el alcaldable de turno o nuestro grado de sintonía con su ideología política: la diversificación de la base productiva de la ciudad, léase el fomento de su industrialización real; y la reversión de la galopante despoblación del casco histórico, léase la promoción de unas condiciones de habitabilidad que hagan factible el retorno de la vida ciudadana en equilibrio con la turística de artificio. Son dos prioridades que por su alcance no dependen solo del motor político de la ciudad —consensuado, a ser posible— sino de la suma de administraciones, y hay la ventaja de no partir de cero, aunque es inevitable (re)conducir e impulsar las actuaciones con mano firme para que no se queden en agua de borrajas, porque existe un riesgo serio. En el caso de los nuevos polos industriales, se habla mucho de la biotecnología y de su asentamiento en A Sionlla, con una presencia física que ya está en obras, pero debería haber más palos que tocar para establecer unas bases amplias que permitan en un futuro hablar de Santiago como algo más que una ciudad de turistas y funcionarios. De la ciudad histórica, tenemos una formidable foto realizada el 25 de julio del año pasado en el Hostal en la que sobresalían Felipe y Pedro, y unos folios que fijaron objetivos por 281 millones hasta el año 2032. Aún falta, pero, de momento, si te he visto no me acuerdo. Con las correcciones que sean necesarias, ¿no es este un instrumento inigualable para contribuir a devolver la vida a la zona monumental?.