Las sala Capitol ya tiene concierto de retorno el 7 de noviembre y Sonar se prepara

La Voz SANTIAGO / LA VOZ

SANTIAGO

PACO RODRÍGUEZ

El ocio nocturno de Santiago quiere poder abrir ya con su horario de siempre

25 oct 2021 . Actualizado a las 01:18 h.

Con el aforo al cien por cien desde la pasada noche, el sector del ocio nocturno comienza a ver la luz al final del túnel en que lo sumió la pandemia desde marzo del 2020. El suyo fue uno de los más castigados económicamente por el covid-19 y esperaban desde hace tiempo que algo parecido a la normalidad les permitiese respirar. Y en esas están, con el término de la emergencia sanitaria y la recuperación de aforos, aunque su satisfacción no es completa. Les falta la recuperación total de horarios y la certidumbre plena sobre las condiciones en qué podrán desarrollar su actividad. Y esa no la tendrán, dicen, hasta que las refleje el Diario Oficial de Galicia (DOG), donde viene «a letra pequena», apuntan varios empresarios de un sector que, según el portavoz de la Asociación de Bares, Pubs e Discotecas de Santiago, Sergio Fernández, no ve razón para no recuperar sus horarios habituales. Los anunciados se les aproximan, pero se solapan entre los establecimientos de distintas clasificaciones, dice, lo que obliga a los usuarios «a optar entre uns e outros», lo que al final puede llevar, advierte Fernández, a que «fagas a festa na rúa ou na casa».

Pendientes de esa letra pequeña, Fernández defiende también la vuelta a la normalidad sin distancias en un sector que debe exigir certificado covid. «Con ese contraste non ten sentido a distancia», afirma Fernández, quien celebra que «os gromos» de covid «sigan á baixa» y que «a situación da pandemia estea controlada», pero también que se empiece a retirar «o foco sobre o sector da hostalaría». El objetivo es «recuperar a normalidade real», dice el portavoz del colectivo, consciente de que la vuelta a la actividad de los locales que todavía no lo han hecho no será inmediata. Lleva su tiempo, sobre todo los que tienen programación. Es el caso del Sonar y la sala Capitol, aunque estas no tardarán mucho en activarse, con la expectativa de volver cuanto antes a la normalidad prepandemia. «Fai falta», dice Suso Peón. Sonar espera reabrir en dos o tres semanas, el tiempo de contratar de nuevo al personal, pero inicialmente sin agotar su aforo, porque se trata de darle seguridad y tranquilidad al público, dice, en línea con Antonio Borrazás, el programador de la Capitol, que tiene previsto abrir el 7 de noviembre con el concierto de la banda danesa Efterklang, aunque pendiente de conocer también «as medidas de ocupación. De nuevo, la referencia a la letra pequeña ante la que está expectante el sector, porque la Capitol tiene una agenda programática bastante completa ya, pero «estamos esperando a que se dean as condicións para realizalas». La experiencia ha enseñado a este sector, dice Borrazás, a esperar por lo que dice el DOG.