Belvís, un balcón hacia la «almendra» del casco histórico de Santiago

Margarita Mosteiro Miguel
marga mosteiro SANTIAGO / LA VOZ

SANTIAGO

La rehabilitación de viviendas cambia la fisonomía de un barrio ligado a San Pedro

11 oct 2021 . Actualizado a las 10:05 h.

 Belvís es un barrio que vive a caballo entre la zona más histórica ligada a San Pedro y la más moderna vinculada a Quiroga Palacios y la avenida de Lugo. En los últimos años, el barrio mejoró considerablemente su aspecto gracias a la rehabilitación de varias casas antiguas, especialmente en la rúa Belvís. Para aquellos que estén buscando viviendas para restaurar, en Belvís aún quedan algunas, que permanecen tapiadas para evitar okupaciones.

Ahora solo faltaría que el esfuerzo inversor de la iniciativa privada vaya ligada a las inversiones públicas en sus viales. Sus calles, todas ellas con adoquinado, incluidas las de la urbanización de viviendas públicas promovidas por la Xunta, son una auténtica tortura para los amortiguadores de los coches. En muchos tramos, los adoquines cedieron, por lo que el suelo presenta numerosas irregularidades que dificultan el paseo por el barrio. Otra de las carencias es la iluminación nocturna. Es una luz tenue, acorde con una zona monumental, pero que algunos vecinos creen que debería incrementarse por seguridad. Otro de los aspectos negativos del barrio vuelven a ser las pintadas, sin valor artístico, que pueden verse en diferentes portales. Frente a estas pintadas hay otros murales con cierta calidad artística.

En Belvís tiene sede una de las asociaciones juveniles más activas de la ciudad, Don Bosco. A sus actividades no solo asisten los vecinos del barrio, sino también de otras zonas de la ciudad.

Una de las razones de mayor peso para perderse por el barrio de Belvís es, sin duda, su parque. Los miradores de la zona más próxima al convento y al Seminario Menor, donde se localiza la Casa do Neno y el colegio del propio Seminario, son un balcón privilegiado hacia el casco histórico. En general, el césped del parque de Belvís está muy cuidado, y los árboles, en apariencia, no tienen problemas. En algunos puntos del parque es fácil reconocer los restos de los botellones que se celebran con más o menos frecuencia.

En la parte más baja del parque se localiza el aparcamiento público, al aire libre, cuyo pavimento está muy dañado, hasta el punto de que algunas plazas quedan casi inservibles. En días de lluvia, la pista que rodea este aparcamiento y que da acceso al campo de fútbol se convierte en un barrizal, lo que requiere una intervención de urgencia. También se precisaría un repaso en el pavimento del acceso al párking público. Las dos esculturas del parque, aunque hace un tiempo estaban llenas de pintadas, al menos estos días estaban en perfectas condiciones. En el parque hay dos zonas de huertas urbanas. En ambas la actividad es alta, y solo hay alguna parcela que por su aspecto parece estar abandonada.

Belvís también dispone de varias zonas de aparcamiento, pero el número de plazas es insuficiente desde el punto de vista de los residentes. En las calles que son más estrictamente del barrio de Belvís no hay actividad comercial, pero sus vecinos se sirven del comercio del barrio de San Pedro, con el que están más unidos que con otras zonas próximas como Quiroga Palacios.

Desde la rehabilitación de viviendas en el barrio comienza a notarse un cambio en el perfil de los residentes, que empiezan a ser más jóvenes.