Subraya que la plantilla permite «jugar diferentes partidos» y quiere aprovecharlo
11 sep 2021 . Actualizado a las 05:00 h.El tiempo dirá si va a ser efectivamente así o no, pero el plan de ruta que maneja Rodri Veiga en este inicio de curso prevé que no habrá un once inicial de esos que la afición recita de memoria porque se repiten jornada a jornada. Lo resumió en una frase: «Con la plantilla que tengo puedo jugar diferentes partidos». Y quiere sacar provecho de esa tesitura, manejando diferentes alternativas en función del rival y del tipo de encuentro que más le pueda interesar a su equipo.
De momento, este domingo ante el Palencia ya no podrá repetir formación inicial. Jimmy estará alejado de las canchas unas tres semanas, por un percance muscular. Y tanto Saro como Guille Torres llevan unos días con problemas físicos, por lo que el técnico esperará hasta el final para decidir el once.
La defensa es la única línea en la que no hay dos jugadores más o menos intercambiables en cada puesto. Para el técnico no es una excusa, y asume que es algo que estuvo sobre la mesa a la hora de confeccionar el plantel. Para el lateral izquierdo los recambios más naturales podrían ser Matías Vesprini o Roque. Pero también apuntó a Salado o incluso Pablo Antas como otras soluciones.
Después de lo visto en la primera jornada, valora la capacidad de reacción que mostró el Compos en la segunda parte, tras unos 45 minutos que fueron claramente del Pontevedra.
Quiere ver un colectivo más agresivo en las disputas, sin tanta distancia entre jugadores a la hora de defender. Y, con el balón en los pies, pretende una circulación más rápida, más ordenada y fluida.
También pone el gol de Pasarón como ejemplo de una situación de juego que el equipo supo interpretar y escenificar, la de «romper y ser muy vertical». Subraya que en el fútbol actual es difícil superar dos líneas de cuatro en defensa bien ordenadas y trabajadas, y una de las mejores maneras de encontrar ventajas remite a las transiciones rápidas, sin dar tiempo al repliegue.