El encuentro ante el Murcia, con más de mil aficionados en las gradas, será el primero con público en la ACB en los últimos catorce meses
19 may 2021 . Actualizado a las 05:00 h.El cuadro técnico del Obradoiro, Pepe Pozas, Álvaro Muñoz, Chris Czerapowicz, Laurynas Beliauskas y Mike Daum conocen de primera mano el ambiente de Sar antes de la pandemia. Álex Suárez y Albert Oliver lo vivieron como visitantes.
Laurynas Birutis, Steven Enoch, Jake Cohen, Kassius Robertson y Kartal Ozmizrak solo han escuchado el Miudiño por la megafonía. Esta tarde, a partir de las 18.30 en el partido ante el Murcia (Movistar TV), habrá más de mil abonados en las gradas y Sar recordará, aunque no en toda su extensión, a la Caldeira de antes de que apareciese este coronavirus. Será el primer encuentro de la ACB con público en los últimos catorce meses.
Moncho Fernández no tiene duda de que «es una noticia fantástica» y se alegra especialmente por el grupo de jugadores que llegaron en verano y aún no saben lo que es competir en un Multiusos con afición empujando: «Nosotros hemos tenido la fortuna de vivirlo y tenemos el recuerdo muy fresco, sabemos lo que es jugar en Sar abarrotado. Me da pena por ese mate, ese triple, ese robo de balón que no viene acompañado por el eco de los aplausos del público. Ese sonido tan particular que siempre tienen los campos deportivos. Por ellos sí me da un poco de pena que no hayan vivido lo que significa escuchar el Miudiño, lo que significa que te anime Sar cuando las cosas no van bien o cuando van bien. Eso es una experiencia que no te la pueden contar, hay que vivirla».
No será lo mismo, pero sí dejará poso y permitirá a los que solo llevan un año hacerse una idea de lo que pudo ser y no fue: «Aunque no sean las condiciones habituales, va a ser algo muy diferente para nosotros, porque llevamos más de un año jugando con la pista vacía. Seguro que va a haber un montón de emociones al principio».
Si no hay ningún contratiempo, varios de los integrantes de la Peña Zona Norte confían en estar al pie del cañón para despedir al equipo. Volverá a sonar el bombo en Sar. Y el primer gran aplauso será el que se lleven los jugadores cuando salgan del vestuario para la ronda de calentamiento.
Se verán unas gradas salpicadas de aficionados con la debida separación para que haya al menos un metro y medio de distancia. No atronará la Caldeira, pero cabe esperar un entrañable fin de fiesta para la campaña del 50 cumpleaños.