«Esta casa nos la quitan de las manos»

Susana Luaña Louzao
susana luaña SANTIAGO / LA VOZ

SANTIAGO

Sandra Alonso

La demanda de viviendas con jardín, que abundan en Santiago, crece un 70 %

22 dic 2020 . Actualizado a las 22:59 h.

Los arquitectos reconocen que la pandemia obligó a mirar, más que nunca, de puertas adentro, y que ahora a la gente le preocupa más que hace un año la calidad de su hogar. Uno de los valores en alza son las casas que tienen terreno, ya sea una huerta, un jardín o, simplemente, una terraza. El confinamiento obligó a pasar meses encerrados en el hogar y el riesgo de contagios sigue aconsejando permanecer muchas horas en casa, de ahí que los espacios abiertos dentro de la propiedad coticen más que nunca. «Nos las quitan de las manos», dicen en el sector inmobiliario. Ya sea para alquilar, para comprar, para rehabilitar o para invertir.

Y en esta nueva tesitura, Santiago gana, porque es una de las ciudades con más casas independientes que disponen de una huerta o un jardín. Ya sea en la zona vieja -como en la calle Hortas, de ahí su nombre- o en las inmediaciones de la almendra -como San Pedro, Belvís, Santa Marta, Conxo o Sar-, la ciudad ofrece la posibilidad de residir en un entorno urbano sin renunciar a placeres del rural como el de cosechar cultivos para autoconsumo o disfrutar de un pulmón verde al otro lado del salón.

Es una tendencia que se sospechaba cuando llegó la pandemia pero que ahora corroboran las estadísticas. El último barómetro de la Asociación Galega de Inmobiliarias (Agalin), que se refiere a las encuestas realizadas entre sus asociados en los meses de junio, julio y agosto, indica que la demanda de inmuebles con espacios verdes se incrementó en un 70 % con respecto al año anterior. El dato tiene su miga, porque no hace mucho que los pisos con balcones o terrazas provocaban recelos en lugares como Santiago, frente a la alta demanda que tenían en otras zonas de España más secas. «Hasta hace nada, los compradores ponían pegas, porque tenían miedo de que filtrasen humedad, pero con la pandemia, se han revalorizado», indica Carlos Debasa, presidente de Agalin. No solo creció la demanda de casas con huerta, sino también la de áticos con terraza y pisos con balcón. «Y a precios razonables, porque durante mucho tiempo no era lo que más se demandaba».