Llega otro virus

María González CON BISTURÍ

SANTIAGO

24 ene 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

Se acuerdan de la enfermedad creutzfeldt jakob? Nos iba a matar a todos. ¿Y de la gripe porcina? Una epidemia terrorífica. Luego llegó la pandemia de la gripe A. El temor era tal que el Ministerio de Sanidad compró lotes y lotes de medicamentos que caducaron en almacenes para frenar un virus que acabó siendo lo que es la gripe invernal de todos los años. Tuvimos amenaza de ébola, riesgo de ataques con carbunco... Y ahora llega el coronavirus chino.

Mientras, aquí en Galicia, y en general en Europa, la gente se muere de lo que se moría, de enfermedades del sistema circulatorio, respiratorio, de cáncer, accidentes de tráfico, y sí, de gripe, la misma que todos los inviernos se lleva en los hospitales gallegos a un centenar de personas mayores o con patologías previas.

Las alarmas sanitarias generan una inquietud en la población siempre mayor a sus consecuencias reales. Está bien avisar, establecer mecanismos de control, protección, prevención y aviso, pero el humo siempre suele superar al incendio. Lo que en un país tercermundista es una crisis humanitaria -como ocurre con el ébola-, aquí es una señal de alarma que se frena en cuanto se detecta. Lo que en un país con una enorme falta de higiene y control sanitario como China es una epidemia, aquí es un brote de enfermedad controlable. Lo que ahorra una sanidad homogénea, universal y accesible a un estado ni siquiera es cuantificable. Social, sanitaria y económicamente. Ahora le toca el turno al coronavirus, otra prueba más para que el sistema público demuestre que es la mejor inversión.