Manuel Rodríguez, su dueño, seguirá al frente hasta final de año, cuando pondrá fin a una trayectoria laboral de más de media vida entre fogones en Zúrich y Santiago
20 mar 2019 . Actualizado a las 14:05 h.Manuel Rodríguez, propietario y gerente del restaurante Carretas, inició la cuenta atrás en su vida laboral, pero no tiene previsto romper de forma radical con su profesión de toda la vida. El próximo mes de julio cumplirá 67 años, y será entonces cuando la jubilación llame a su puerta. «No será inmediata, estaré hasta final de año más o menos», comentó ayer cuando confirmó que alquilará su restaurante, porque prefiere no cerrar la puerta del negocio que abrió en allá por los años 80.
El hostelero se afincó en Santiago después de pasar 12 años en Zúrich, donde inició su vida laboral en la hostelería. Tras regresar de la emigración, Manuel se dedicó a lo que mejor domina: la cocina. Primero en el San Clemente, donde compartió gestión con Manuel Diéguez, ya fallecido, y en el que ahora está su hijo, Miguel Ángel Diéguez. Poco después, Manuel se encargó del Carretas. Los dos Manolos, como les conocían en Santiago, consiguieron hacerse un nombre en la hostelería compostelana. Por las mesas del Carretas pasaron muchos nombres conocidos de la sociedad compostelana, y fueron muchos los acuerdos políticos alcanzados en los reservados del restaurante.
Y, mientras uno empieza a decir adiós al sector, otro hostelero sigue con su expansión empresarial en Santiago. El Fogar de Santiso, que nació en el lugar de Trasellas (Teo) y que recientemente abrió una pequeña tasca en la plaza de San Clemente, ultima los detalles de su nuevo restaurante de la rúa do Franco, en el local del antiguo Casa Elisa. Las obras de acondicionamiento y decoración se están ejecutando a contrarreloj, porque se trabaja con la idea de poder inaugurar entre el 8 y 14 de abril, los días previos a la Semana Santa.