El arranque de las obras de la estación de autobuses abre la cuenta atrás para dotar sus accesos, cuyo diseño el Concello tiene aún en licitación, si bien defiende que estarán a tiempo
08 jul 2018 . Actualizado a las 23:22 h.El arranque de las obras de la estación de autobuses por parte de la Xunta en el área ferroviaria lleva a fijar ahora la atención en el Concello, el encargado de garantizar la accesibilidad a la futura terminal del transporte por carretera a través de la calle Clara Campoamor. La ejecución del equipamiento que aportará la intermodalidad al área ferroviaria ha abierto la cuenta atrás para la reordenación de ese vial, un proyecto del que todavía carece el Ayuntamiento, lo que ha alimentado buena parte de los desencuentros mediáticos entre la Consellería de Infraestruturas y el Concello, y los epistolares entre sus titulares, la conselleira Ethel Vázquez y el alcalde, Martiño Noriega.
La pelota está ahora en el tejado de Raxoi, que tiene el diseño de los accesos todavía en proceso de licitación. De hecho, la formulación de ofertas (se han presentado 7 firmas) se cerró el pasado día 2 y el martes se reunirá la primera mesa de contratación. Será varias semanas más tarde de lo previsto después de la modificación que publicó el 1 de junio, cuando la licitación estaba en marcha desde el 24 de mayo, lo que conllevó la ampliación hasta 30 días del plazo inicial de 15 días para presentar ofertas.
Las críticas del grupo municipal del PP no se hicieron esperar entonces, sobre todo cuando el presidente de la Xunta había entrado de nuevo días antes en la polémica que ambas Administraciones venían manteniendo desde hace prácticamente dos años por las dos velocidades que llevaban los compromisos de la Xunta y el Concello para garantizar la intermodalidad en el área de Renfe. El mismo día en que el Consello de la Xunta concluía los trámites administrativos para la aprobación del convenio para la construcción de la pasarela que unirá Clara Campoamor y el Hórreo, y que financiarán ambas Administraciones y la central, Feijoo lamentaba la «incerteza» en que el Concello tenía a la Xunta con el plan de accesos.
Era el último capítulo de numerosos desencuentros jalonados por los cuestionamientos de la consellería de Ethel Vázquez, que no veía la impronta municipal para acelerar un calendario en el que Infraestruturas se movía a velocidad de crucero para asegurar el arranque de la nueva estación de buses con tiempo para su remate a finales del 2019. Y justo hasta el cierre del próximo año llega el plazo de ejecución (18 meses) de las obras que la Xunta arrancó anteayer en un acto en el que Feijoo soslayó cualquier mención a los accesos.
Pero estos no dejan de preocupar en Infraestruturas, que pese a las reiteradas peticiones de respeto de los «ámbitos competenciais» por parte de Noriega y a sus compromisos públicos de que el Concello cumpliría con la aportación municipal a la intermodalidad, defiende que la estación de autobuses está en obras por su iniciativa y a pesar de las dilaciones que achacó al gobierno de Compostela Aberta: desde la demora sobre lo establecido para cerrar su trámite de información pública del proyecto hasta la falta de reserva inicial de partida para cofinanciar la pasarela, e incluso lo que entendió como despreocupación municipal por las modificaciones urbanísticas que requería esta intervención y la imposibilidad de ocupar parte del terreno para la obra de la estación de buses al no estar abonadas aún las expropiaciones.
Raxoi no dispondrá del proyecto para la reforma del vial de acceso a la futura estación hasta octubre o noviembre, para proceder inmediatamente a su licitación. Con un plazo de ejecución estimado en 9 meses, mantiene no solo que está en tiempo, sino que lo oportuno es hacer coincidir la intervención en Clara Campoamor con los meses finales de ejecución de la estación de buses y de la pasarela, para que estén concluidos los tres a un tiempo, y de forma coordinada, a finales del 2019. «Non ten sentido que fagamos esa obra cando o tráfico pesado» para la construcción de la estación de buses «está por vir», defiende Jorge Duarte.
La pasarela carece de proyecto, que está ultimando el ADIF, aunque su ejecución la licitará la Xunta, que está disponible para iniciar ese trámite. Así lo adelantó anteayer Núñez Feijoo.