Tejemaneje

Ignacio Carballo González
Ignacio Carballo LA SEMANA POR DELANTE

SANTIAGO

25 mar 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

Acada paso que da Compostela Aberta para consumar la municipalización de la ORA y la grúa se perfila una chapuza de consecuencias imprevisibles, porque lo que ahora es simplemente una carrera de obstáculos que se salvan tirando para adelante a toda costa por simple interés electoral, a saber qué traerá en un futuro, probablemente con los tribunales por medio. Noriega tendrá que asegurarse de que el tejemaneje de la liquidación del contrato de la concesionaria Setex Aparki no deja ningún cabo suelto, pero de momento hay motivos para temer que los intereses del Concello, o sea, los suyos, estimado vecino y lector, quedarán tocados. Quizá el punto más alarmante sea el de la renuncia a cobrar el canon variable, y de ser ciertas las denuncias públicas de Rubén Cela sobre este asunto, habrá que recordar que por mucho menos un gobierno municipal acabó en el banquillo de Fontiñas. Chapuzas aparte, lo que sobra es ansiedad y demagogia. Ansiedad por ofrecer al electorado un triunfo frente a las perversas políticas privatizadoras de servicios públicos, aunque tal municipalización no reporte a los ciudadanos ventaja alguna, porque tendrán que seguir rascándose el bolsillo exactamente igual para aparcar (y veremos si también, a mayores, para pagar el déficit que pueda producir esta gestión directa). Y demagogia y clamorosa falta de coherencia, porque mientras persigue ciegamente las zonas azules y la grúa, dará a una empresa el cobro de las multas por 600.000 euros al año. Es comprensible: el Concello carece de personal para hacerlo directamente ahorrándose el pastón. Y, además, ¡cuesta tanto tumbar el economicismo neoliberal opresor de las haciendas locales!