Picholeira, con o

Patricia Calveiro Iglesias
Patricia Calveiro PICHOLEIRISMO

SANTIAGO

23 feb 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

Nacida en el Hospital Xeral de Galicia. Ese que en su día fue referencia sanitaria en Galeras y hoy sigue esperando a ver vida en su interior. Compostelana de cuna. De los «STV», santiagueses de toda la vida. Y picholeira orgullosa, pero picholeira con o. No picheleira.

No es antojo. Es que si necesitamos un tercer gentilicio es preferible que este nos defina por la riqueza de nuestro patrimonio en vez de como bebedores habituales. Resulta que picheleiro viene de la derivación de una palabra que procede del francés, pichela, como se conocían unos recipientes de base ancha y boca más estrecha utilizados para coger el vino de los barriles. El picheleiro era el artesano que los fabricaba, pero también se llamaba así a las personas que solían empinar el codo para beber (vino, sobre todo).

El picholeiro también bebe, unos con más cabeza que otros, pero se le conoce por ser de la ciudad de los pichos, que es cómo se denominan los caños metálicos de los que sale el agua de las fuentes de piedra. De ahí su nombre. De la Compostela de las mil y una fuentes, donde abundan los surtidores públicos de los que emana un bien escaso -aunque en la ciudad donde la lluvia es arte a veces no lo parezca-.

Una vez sabida la lección de etimología, cada uno que elija la opción que mejor le convenga. Esta redactora, que se acaba de reencontrar con la ciudad en la que se crio, en la que dio sus primeros besos y sus primeros tropezones (algunos espectaculares y repetitivos, como los resbalones en A Quintana y Praterías escaleras abajo los días de lluvia), se enorgullece del picholeirismo. Con o de Obradoiro, si son tan amables.