Los infantiles logran contra pronóstico un campeonato de liga con el que ni ellos mismos soñaban
04 abr 2017 . Actualizado a las 05:00 h.«Para los chavales ha sido como la victoria del Leicester en la Premier. Era impensable, y lo lograron». Es el paralelismo que emplea Josu Liñares, entrenador del equipo infantil del San Pedro que se proclamó campeón de la Segunda División Autonómica en el grupo cinco. Solo le valía la victoria en la última jornada y se impuso por 7-1 al La Salle.
Es el título de una generación que inició su andadura hace cuatro años. Es también el título de un club modesto que no cobra cuotas a sus jugadores y en el que los entrenadores tampoco percibe gratificaciones. Un club aficionado en toda la extensión. «Tenemos 150 socios y nos nutrimos, fundamentalmente, de su cuotas y de las colaboraciones de dos o tres empresas», explica el presidente, Camilo Regueira.
En categorías inferiores, buena parte de los gastos son asumidos directamente por la Xunta. Pero hay partidas como la adquisición de material, los costes de lavandería o los desplazamientos que tienen que salir de algún lado.
Pedro González, director deportivo del San Pedro, explica que con ese organigrama el club tiene actualmente «más de sesenta licencias repartidas entre los equipos de prebenjamín, benjamín, alevín e infantil». Y la campaña próxima se incorporarán los cadetes, para que el plantel que acaba de ganar ese primer título pueda seguir compitiendo, al verse obligado a dar un salto de categoría por imperativo de la edad.
La victoria ante el La Salle es también un refrendo para una singladura que comenzó hace cuatro años, cuando el actual equipo técnico y directivo inició una nueva etapa en el club. «Recuerdo el primer entrenamiento -indica Josu-. Había una cesta con seis balones. Ni petos ni conos, y unos cincuenta chavales».
De las palizas a las victorias
Entre ellos estaban los ahora infantiles. «Al principio -continúa- sufrimos derrotas duras, más de una goleada. Lo que se dice más de una paliza. Pero el grupo fue mejorando poco a poco». Y ahora ya hay chavales que han preguntando y se han ofrecido para sumarse a la aventura del San Pedro. «Eso ya es cosa de Pedro, nuestro Monchi», resume Josu.
Al propio tiempo, subraya dos claves que son pilares sobre los que se asienta esta buena trayectoria: «Lo primero es que disfruten con el fútbol. Y, después, lógicamente, es un grupo con un buen nivel».
El campeonato conquistado este fin de semana tuvo la celebración que merecía la ocasión. Y más de uno acabó con el pelo teñido de rojo y blanco, en cumplimiento de una promesa que surgió espontáneamente en el comienzo de la temporada. Nadie pensaba que meses más tarde tendría que pasar por el tinte. Como le sucedió al Leicester cuando conquistó la Premier. Fueron los primeros sorprendidos.