Finsa compra el edificio histórico de Sargadelos para usos aún sin definir

x.r. SANTIAGO / LA VOZ

SANTIAGO

PACO RODRÍGUEZ

La adquisición, por unos 2,5 millones de euros, fue realizada a través de Fincorporativa

01 abr 2017 . Actualizado a las 16:59 h.

Una notaría de Santiago dio fe anteayer del cambio de manos del edificio de Sargadelos en la Rúa Nova, que pasó a propiedad de Finsa. El grupo maderero compostelano se hace con un edificio emblemático en pleno corazón monumental. Y, aunque se especula con su conversión en sede empresarial céntrica, lo cierto es que en ningún caso va a utilizar el inmueble de Sargadelos con esa finalidad. Finsa está acometiendo ya una importante renovación por fases de sus instalaciones de A Sionlla que conllevan un coste considerable.

La compra del edificio de Sargadelos es una inversión de Fincorporativa, en la que no está representado todo el accionariado de Finsa y que pertenece en esencia a los descendientes del fundador de la entidad, Manuel García Cambón.

La adquisición del inmueble de la Rúa Nova es una operación patrimonial para la que no hay fijado todavía un destino definido en estos momentos, pero tampoco se descarta que en un futuro pueda acoger actividades empresariales, no necesariamente bajo el sello de Finsa. Inicialmente las dependencias podrían albergar iniciativas vinculadas al sector.

Los ya expropietarios no han podido obtener el importe con el que en su momento tasaron el edificio, cuatro millones de euros, pero los aproximadamente 2,5 millones de euros ingresados por la venta les permitirán acabar con el quebradero de cabeza con varios bancos, a los que la empresa cerámica les adeudaba precisamente 2,5 millones.

Junto al inmueble de la Rúa Nova, Sargadelos puso a merced del mejor postor el edificio de 4.000 metros cuadrados (dentro de una finca de 10.000) del antiguo Instituto Galego da Información (IGI). Ahí caben distintos usos y varios hosteleros se interesaron por el edificio.

El IGI, sin prisas

Pero el hecho de nacer como instalaciones adaptadas al funcionamiento de un periódico, con un auditorio subterráneo, una normativa y una configuración complicada, dificultan la enajenación. No obstante, el IGI sigue a la venta en San Marcos con una tasación de siete millones, pero sus dueños, saldada la deuda bancaria, no tienen ahora prisa en desprenderse del mismo.

El edificio de Sargadelos en la Rúa Nova mantendrá por el momento su actividad, al menos en el plano institucional. Está albergando iniciativas como por ejemplo la campaña de animación a la lectura que organiza el departamento municipal de Educación y que sigue en el programa.

La instalación de la Rúa Nova abrió sus puertas un día simbólico como el 17 de mayo de 1978 con una exposición monográfica sobre el Seminario de Estudos Galegos. Desde entonces se convirtió en uno de los focos culturales de la ciudad, bajo el amparo de una iniciativa empresarial que aunó el comercio y la cultura.