13 feb 2017 . Actualizado a las 05:00 h.
La excelencia del sistema público de salud, pese a los recortes y avatares de la crisis, aún no está en discusión. Quizás si los sanitarios y otros trabajadores fiscalizasen en mayor medida o presionasen a los pacientes que están obligados a pagar por la prestación sanitaria, se conseguiría recuperar la totalidad de los 8,5 millones de euros que anualmente el CHUS factura a terceros, pero aunque no sea así, conforta saber que antes de tratar de cobrar la asistencia, en la sanidad gallega lo primero es siempre el enfermo.