Va para dos semanas que la primera página de la edición compostelana de este periódico publicaba un informe sobre la situación en que se encuentra el sector turístico en Santiago, penosa fuera de los fastos de estos días en que por llenar se llenan hasta los hórreos si fuese menester. Eran datos demoledores: el ingreso medio por habitación no llegaba a 19 euros (más de 25 en Lugo, más de 50 la media española). Con eso está dicho todo. Este periódico, el domingo 7 publicó un análisis más detallado que permitía afirmar que las luces rojas estaban encendidas en Compostela y su corporación municipal ni se enteraba, o si lo hacía sería para poner una vela a algún santo laico. Su opinión -la de la corporación, no la del santo laico- fue requerida para incorporarla a ese análisis y la respuesta fue silencio administrativo, a lo que desde luego tiene derecho, faltaría más. Ese era el escenario hasta el martes pasado, cuando el número uno del PSOE local, Paco Reyes, debía de estar aburrido y cogió los datos de aquella documentada información y del análisis y los blandió contra el gobierno local como si hubiera descubierto algo nuevo. Y por si el ciudadano no se había enterado, dijo, gran noticia, que el ingreso medio por habitación no llegaba a 19 euros. Y lo respaldó argumentando que lo afirmaba Exceltur. O sea, que sí sabe leer Paco Reyes, porque justo eso es lo que se había publicado en este periódico. Esto es el país de las maravillas. Los que tienen mando en plaza en Raxoi o no se enteran o se esconden bajo las mesas, y el segundo -y a este paso irrelevante- partido de la oposición descubre, con evidente retraso, que el agua moja. Me voy a ponerle una vela a Santa Rita....