Celeridad

La Voz DESDE EL PEDROSO

SANTIAGO

Ante situaciones como las que están viviendo los pasajeros afectados por los desvíos de vuelos en Lavacolla solo cabe pedir dos cosas: en primer lugar, a Aena, que acelere todo lo posible los trabajos, de forma que el ILS pueda estar operativo cuanto antes, porque un mes al albur de las nieblas es excesivo. Y, segundo, paciencia a los viajeros, aunque esta tiene un límite.