Es una medida imprescindible de Bolonia para seguir impartiéndose
05 ene 2015 . Actualizado a las 05:00 h.Una de las novedades del modelo universitario de Bolonia es que los títulos deben evaluarse periódicamente para seguir implantados. En concreto, cada cuatro años deben hacerlo los posgrados y cada seis los grados. En la Universidade de Santiago las carreras adaptadas al espacio europeo se estrenaron en el curso 1998-99, aunque fue a partir del siguiente cuando comenzaron a impartirse de modo generalizado. El Ministerio de Educación aplicó una moratoria en el calendario de evaluación, pero aún así este curso hay 28 títulos en los campus de Santiago y Lugo que deben pasar la famosa acreditación, algunos de forma voluntaria -los grados-, y otros obligatoria -los másteres-.
En concreto serán 25 posgrados y tres carreras. El 30 de enero la Axencia para a Calidade do Sistema Universitario de Galicia (Acsug) presentará el informe final de los másteres en Acuicultura, Neurociencia, Xerontoloxía y Atención Sanitaria. En abril del 2015 lo hará del grado en Enxeñaría Informática y de los másteres en Dirección de Proxectos, Enxeñaría Ambiental, Investigación en Educación, Procesos de Formación, del posgrado que habilita para ser profesor, y del de Enerxías Renovables que imparte la Facultade de Física.
Y finalmente, la tercera fase del proceso de acreditación de estudios en este curso abarcará los grados de Procesos Químicos Industriais y Nutrición Humana, ambos de Lugo, así como quince másteres de las facultades de Ciencias, Económicas, Dereito, Farmacia, Filoloxía, Medicina, Relacións Laborais, Veterinaria y Filosofía.
Hubo un piloto en el 2014
No son los primeros grados y posgrados en ser evaluados, ya que en el curso 2013-2014 hubo un programa piloto y voluntario en Matemáticas e Historia que ya otorgó la acreditación a cuatro grados -los cuatro que se imparten en estas dos facultades-, y a tres másteres.
¿Y quién decide si los títulos cumplen con los objetivos que aparecen recogidos en las memorias elaboradas para poder implantarse? Un comité externo de expertos, que debe ser ajeno al sistema universitario gallego. Por ejemplo, el de Neurociencia de la Facultade de Bioloxía, cuyo informe se presentará a finales de este mes, ya recibió la visita de los académicos a finales del 2014, tres profesores universitarios que imparten docencia fuera de Galicia, en este caso en Castilla-La Mancha, Murcia y Zaragoza. La comisión también cuenta con un estudiante, pero en este caso sí puede pertenecer al sistema gallego.
Este comité hace un informe provisional que se remite a la propia facultad para que haga sus alegaciones durante un plazo de veinte días. El informe final de la Acsug se envía al Ministerio de Educación y en función de las conclusiones este lo rechaza o no. Si se deniega, la facultad no puede seguir impartiendo ese título, sea un posgrado o un grado, una posibilidad que de todas formas es muy remota.
Diferentes calificaciones
Para que una carrera o un máster deba iniciar el proceso de extinción por no superar esta fase de acreditación las lagunas deben ser muy evidentes, por ejemplo que no tenga instalaciones o profesorado para impartirse. Pero aunque la inmensa mayoría vaya a pasar esta evaluación, no todos los estudios tienen por qué hacerlo con la misma calificación, ya que los informes recogen diferentes escenarios. Es decir, un título puede renovar su acreditación de forma brillante porque ha cumplido los requisitos de inserción, número de plazas, infraestructuras, etcétera, y otro simplemente pasarla.