Teresa Gutiérrez es consciente de la importancia de las terrazas de hostelería para la ciudad y el turismo, pero también de que su instalación debe guardar equilibrio con otras necesidades de los residentes. Y en cuanto a las polémicas estructuras fijas, cree que la ordenanza es revisable. «Lo es en muchos aspectos, no solo en el de las estructuras, sino también de horarios y ocupación, y es un objetivo revisarla. No digo que no haya que hacer esas estructuras, pero quizá sí analizar muy bien dónde y, evidentemente, deben pasar por la comisión de patrimonio».
-El polígono de A Sionlla no acaba de arrancar.
-Tiene vendido en torno al 30 %, incluyendo la reserva para Finsa y para infraestructuras ferroviarias, pero lo que no ha habido es una materialización de lo que se ha vendido. En cualquier caso este polígono vende más que ningún otro de Xestur. Claro que la crisis hace que no sea un momento de gran emprendimiento. Quizá ahora empiece a notarse y los compradores vayan convirtiendo en actividad las parcelas. Estamos en un marco que creo que no es de creación de nuevas industrias en ninguna parte, pero soy optimista con A Sionlla, se va vendiendo y siguen preguntando por él.
-¿Hay compromiso entonces de hacer allí la estación de mercancías?
-Hay una reserva para la estación, pero no conozco la planificación del ADIF. Pero creo que sería una reserva interesantísima por su ubicación: al lado del aeropuerto, de la ciudad, de dos líneas del AVE y en un polígono con una parte comercial y una industrial. No a corto plazo, pero a largo creo que es una reserva que merece la pena mantener porque es no perder una oportunidad.