Concejales de los tres partidos se sumaron a la jornada de exaltación
21 jul 2014 . Actualizado a las 15:47 h.El pazo de Raxoi, el Obradoiro y las calles del casco histórico recuperaron ayer la sonrisa durante la celebración de la 35 edición del Día do Traxe Galego, suspendida el año pasado por el trágico accidente ferroviario. Y también recuperó la unidad política y el consenso en torno a la tradicional vestimenta, que no dudaron en enfundarse los concejales María Antón (PP), Mercedes Rosón (PSOE) y Rubén Cela (BNG). Finalmente el alcalde Hernández no se animó.
Una amplia variedad de trajes gallegos puso la nota de tradición y colorido a las Festas do Apóstolo, que esta semana cogerán vuelo con la celebración de los principales conciertos en A Quintana. Precisamente en esta plaza es donde acabó la larga jornada de exaltación de la vestimenta tradicional con el sonido del himno gallego. Pero antes fue la Alameda el punto de partida de los numerosos grupos ataviados con trajes típicos gallegos y de las muchas personas que a título particular han querido también sumarse a la fiesta, incluyendo niños y niñas que garantizan la continuidad de una jornada que ya es un clásico en la programación festiva del verano.
Lluvia ligera de mañana
Poco antes de media mañana, y bajo la amenaza de lluvia, la Alameda compostelana se llenó de colorido gracias a las telas y complementos de las muchas personas ataviadas con la indumentaria tradicional gallega. Momentos después el desfile discurrió por las calles del casco histórico de Santiago para dirigirse a la praza do Toural y desde allí enfilar la Rúa Nova hasta el Obradoiro. Una representación acudió a la recepción que tuvo lugar en los salones de Raxoi y que estuvo presidida por Agustín Hernández. Los participantes accedieron a continuación a la Catedral para asistir a una celebración eucarística con la habitual ofrenda al Apóstol incluida.
El otro foco de atención festivo dominical estuvo en la zona recreativa de Chaián, donde se celebró la Festa do Escalo.