«Desastrosa». Así ha sido la gestión municipal de estos tres años para el nacionalista Rubén Cela, quien entiende que «o pouco que vai facer o PP neste mandato vai estar condicionado polo proceso electoral». Alude el edil no solo a la previsión inversora del gobierno local, «orientada a intentar aparentar que se fai en seis meses o que non se fixo en tres anos», sino también a licitaciones de otras Administraciones, como la del túnel de Conxo.
Para Cela, los populares evidenciaron que «non teñen un modelo claro de cidade» y que el único modelo que se vio en estos tres años fue el de «bandazos». «Non fixeron e non souberon facer» y «non estiveron á altura» de una ciudad que sigue esperando por infraestructuras como la intermodal y la nueva depuradora, pero que tampoco «nunca tivo a súa rede viaria nunha situación tan calamitosa» ni los problemas de luz que arrastra el rural. Además de cuestionar la gestión de servicios como los que asumió Clece, Cela afirma que el PP solo acertó cuando rectificó por la «presión política e social», como sobre el futuro que planteaba para Amio sin ganado y «o de darlle para atrás» al proyecto privado del Espiño, pero lamenta «o paso atrás» que Santiago ha dado respecto a las demás ciudades gallegas.