Achaca los últimos retrasos a cuestiones técnicas y de formación
29 abr 2014 . Actualizado a las 07:00 h.Siete años prácticamente habrán pasado desde el cierre de la casa de acogida para mujeres maltratadas hasta la reactivación del inmueble como centro integral de recuperación de mujeres víctimas de violencia machista. Y eso siempre que se cumpla el último plazo avanzado por la Administración gallega, de la que dependerá el servicio. Aunque sin fecha concreta, la actividad volverá al edificio de la carballeira de San Lourenzo «en breve». Así lo apuntaba ayer la secretaria xeral de Igualdade, Susana López Abella, al preguntársele por la puesta en marcha del servicio al acompañar al vicepresidente de la Xunta, Alfonso Rueda, en la firma de un convenio con el Colexio Oficial de Psicoloxía para la atención psicológica a mujeres que sufren violencia machista.
Según López Abella, el centro abrirá sus puertas «en breve», pues falta «practicamente nada» para su puesta en marcha después de que claramente hayan vencido los últimos plazos dados por la Xunta. Porque a la demora que acumuló el proyecto, lanzado en el 2007, cuando cesó la actividad de la casa de acogida, hay que sumar las de los últimos tiempos, cuando inicialmente se anunció su puesta en funcionamiento para los primeros meses del 2013 y después para el arranque del 2014, tras la reforma del local acometida en el 2012. El inmueble, «absolutamente dotado», como confirmaba ayer la responsable de Igualdade, continúa con el cerrojo echado.
Todavía sin directora
López Abella evitó dar fechas pero aseguró que en todo caso el servicio estará activo «antes do verán». De hecho, afirmó, ya está funcionando a nivel interno con prácticamente todos los trabajadores que atenderán a las víctimas, si bien todavía no se ha incorporado su directora.
La secretaria xeral de Igualdade achacó los últimos retrasos a cuestiones técnicas e internas de formación del personal de un centro que también asumirá la coordinación de las casas de acogida y de los 80 centros de información a la mujer, y que trabajará en la formación de los profesionales de prevención de la violencia machista. La Xunta espera que este servicio sea no solo de referencia en Galicia, sino en el Estado.
En cuanto al convenio que Rueda suscribió ayer con la presidenta del citado colegio profesional, Rosa Álvarez, esa atención psicológica alcanzará también a los menores y personas dependientes de las mujeres a las que se destina este apoyo. El año pasado se beneficiaron de él 323 personas: 221 mujeres víctimas de violencia machista, 18 personas dependientes de estas y 88 menores. El convenio incluye un programa de atención psicológica para hombres con problemas de control de la violencia en el ámbito familiar.