El Concello de Melide contratará a una empresa la gestión del servicio de ayuda en el hogar. Lo adjudicará por un período de 2 años -prorrogables anualmente por otros dos- y por un importe máximo de licitación que asciende a 1.094.945 euros. El cambio en el modelo de gestión no causará perjuicio alguno a las seis trabajadoras que actualmente tiene contratadas a media jornada la administración municipal para prestar el servicio, ya que la empresa que resulte adjudicataria tendrá la obligación de subrogar los contratos. La edila de Benestar e Igualdade, María Jesús López Mourón, explicó, al respecto, que «as traballadoras non resultarán prexudicadas xa que conservarán o seu salario e antigüidade». Además, la adjudicación del servicio «permitirá resolver problemas de compatibilidade nos que, por descoñecemento, se ve inmersa unha traballadora», añadió la edila.
La contratación del servicio se realizará por procedimiento abierto, de acuerdo con el dictamen aprobado en sesión plenaria con los votos favorables del equipo de gobierno del PP y del PSdeG, desde el que Manuel Prado condicionó su apoyo a que se especificase con claridad que ante posibles bajas en el servicio se incorporasen de manera automática demandantes en listas de espera. El BNG se abstuvo de apoyar la propuesta al entender que «a subrogación é unha privatización do emprego público», afirmó Xosé Iglesias, al que la alcaldesa Ánxeles Vázquez replicó que «non é algo distinto ao que vós fixestes co servizo de limpeza cando gobernastes».
Reglamento y tasas
Al hilo, el pleno de la corporación de Melide también aprobó sendas modificaciones del reglamento y de la ordenanza que regula la tasas por el servicio de ayuda en el hogar, aunque en ambos casos el PSdeG se abstuvo «porque teño serias dúbidas sobre as porcentaxes de financiamento do servizo», afirmó el portavoz municipal Manuel Prado. Los ediles del BNG, por su parte, votaron en contra al considerar «abusivo que aos que menos teñen se lles incremente aínda máis que o que incrementa a Xunta; parécenos excesivo nos primeiros tramos», indicó Xosé Iglesias.
En cualquier caso, «o Concello quédase no tramo máis baixo», defendió el edil de Facenda, Luis Arias. La alcaldesa Ánxeles Vázquez ahondó en el asunto asegurando que «fixemos o máis xusto» de acuerdo, según apuntó, con los informes aportados por los Servicios Sociales municipales. En igual línea y en respuesta a las críticas del grupo nacionalista, la regidora melidense insistió en que, aún con los cambios, el pago por el servicio de ayuda en el hogar «sigue sendo xusto porque a aportación que terá que facer o usuario é mínima en comparación co que pagan os que están fóra en lista de espera».