Solo en Rosalía de Castro hay más de treinta locales en venta o alquiler
27 ene 2013 . Actualizado a las 07:00 h.En pocos sitios como en la avenida de Rosalía de Castro de Milladoiro se hace más visible la sangría que está provocando la crisis. En ambas aceras, decenas de locales se venden, se alquilan o, simplemente, permanecen en situación de abandono, cerrados a cal y canto, incluso con mercancía dentro. Y algunos de los que sobreviven ya anuncian su intención de cerrar a través de inquietantes carteles en los que se puede leer la palabra maldita: «Liquidación». Optimismo cero, y razones no faltan.
Si uno empieza a subir por la acera derecha en dirección a Pontevedra desde el paso elevado donde se inicia el término municipal, el panorama es desolador. Y si uno se adentra en las calles perpendiculares, la lista es interminable.
En el lado izquierdo de la avenida, según se sube, la lista empieza con el Mesón del Conejo, continúa con el bajo del número 5 (edificio Montserrat); el del número 9, que está a la venta; o el número 11, donde estaba la sede de Asesoramiento Integral al Consumidor (ASICO). El número 13 es un edificio de nueva construcción que dispone de tres locales hermosos que se alquilan en el peor momento.
Los bajos del 19, los del 21, el antiguo gimnasio Arume en el número 23... Suma y sigue con una tienda de informática que cerró en el 31, una oficina bancaria en el 41 y, ya en lo alto, la cafetería Stradivarius, que permanece cerrada sin que ningún cartel aclare si el cierre es temporal o definitivo. Justo enfrente, y ya en la otra acera, si realizamos el recorrido inverso la lista sigue creciendo. Hasta el bazar chino de la equina cerró. Más abajo, la tienda de objetos de segunda mano Millatroco, se dejó dentro un montón de objetos desordenados, como otro negocio de sanitarios que liquida el material como si fuera un derribo. Cristina Piel, un bar, lo que fue Euro-Moure, una tienda de maniquíes, + Colchón, Mastecrack, tiendas de muebles, interiorismo... ningún sector se queda al margen del cierre masivo.
Muchos de los que aguantan promocionan con carteles de la asociación AEMI la conveniencia de que los vecinos consuman en Ames.