El gobierno local cree que Santiago debe asumir el papel vertebrador del continente y quiere reunir el Patronato
07 ene 2013 . Actualizado a las 07:00 h.El futuro del alcalde es ahora mismo impredecible como consecuencia de la cita judicial por la operación Pokémon. Pero como regidor compostelano mantiene su agenda de actuaciones de cara al 2013, en la que quiere abordar asuntos prioritarios como la estación intermodal, la depuradora de Souto, las intervenciones proyectadas en la AP-9 o el programa social.
Pero hay un aspecto que Ángel Currás tiene en mente y quiere empezar a trabajar, y es el protagonismo europeísta de Compostela. «Es una propuesta que quiere desarrollar en el momento en el que existe un euroescepticismo enorme, y es que Santiago sea el escenario de un gran encuentro y de una gran declaración de contenido europeísta», dijo a este medio antes de que se hiciese pública su imputación.
A juicio del regidor, Santiago puede desempeñar un papel en la crisis de la idea de Europa. Es consciente de que una iniciativa de este tipo no se lleva a cabo precisamente de la noche a la mañana y difícilmente se va a poder acometer este año.
Pero sí se puede reunir el Real Patronato a fin de abordar en él el proyecto europeo. «Va a hacer diez años que no se reúne y Santiago tiene que volver a tomar el pulso de la realidad como meta de un Camino que es patrimonio de la humanidad y que ha contribuido a vertebrar Europa, y a articular una cultura común europea», señala Ángel Currás.
Consejo de Europa
La historia de Compostela y los hitos que jalonaron las últimas décadas constituyen un trascendental bagaje para ratificar el rol europeísta de la ciudad. A la declaración de patrimonio universal por parte de la Unesco en el año 1985, festejada con un acto solemne en Santiago presidido por el entonces director general de la Unesco, Amadou M'Bow, siguió un par de años después la declaración por parte del Consejo de Europa del Camino de Santiago como primer itinerario cultural europeo.
Además, Santiago recibió de dicho organismo la Bandera de Honor y la Medalla de Honra concedida por la asamblea parlamentaria del Consejo Europeo. En 1998 la UE distinguió a Compostela con el Premio Europeo de Urbanismo. Entre un reguero de galardones, la designación de Santiago como capital cultural europea constituyó otro jalón trascendente, en el que ha tenido una participación notoria de Ángel Currás como administrador de la Oficina Europea do 2000.
Con el panorama crítico actual, el alcalde cree que Santiago no puede quedarse de brazos cruzados y sí empuñar el timón europeísta. «En este escenario de euroescepticismo y de dudas respecto a Europa, a ver si conseguimos que Santiago asuma el papel que tuvo en el pasado y que debe volver a tener en el futuro», recalca.