Guerra de banderas en Sar

r.m. santiago / la voz

SANTIAGO

PACO RODRÍGUEZ

El BNG dejará el palco por la «censura» a la insignia gallega con estrella

28 nov 2012 . Actualizado a las 10:52 h.

La caldeira de Sar está que hierve. Pero no por la actividad deportiva del Obradoiro y ese apoyo que ha hecho de la compostelana una afición de bandera. Son otras las banderas que están en medio de una polémica que estos días asomó en las redes sociales y que ayer trascendió al ámbito político con el anuncio del grupo municipal del BNG de que dejará de asistir al palco del club mientras se «censuren» las banderas gallega con estrella.

No es que la insignia nacionalista tenga una presencia avasalladora en el estadio de Sar, pero sí se deja ver en algunos puntos. Así era al menos hasta hace unas semanas, en que comenzó a requerirse la retirada de las que se despliegan en el campo y a no permitir el acceso de las que detecten en el control de entrada. La medida no afectaría a banderas oficiales. Según fuentes del club, hubo quejas por la presencia de esas insignias y en esos casos la policía ordena retirarlas en función de un artículo de la Ley contra la violencia, el racismo, la xenofobia y la intolerancia en el deporte que prohíbe «introducir, exhibir o elaborar pancartas, banderas, símbolos y otras señales con mensajes que inciten a la violencia o en cuya virtud una persona o grupo de ellas sea amenazada, insultada o vejada por razón de su origen racial, étnico, su religión o convicciones, ...».

«Un despropósito»

No retirarlas puede conllevar multas de 3.000 euros para quienes las desplieguen, pero también para el club, apuntan desde este, corresponsable junto con la policía de la aplicación de la ley. Para el BNG es un «despropósito pretender multar» a quien accede con estas banderas, ya no solo por el importe, sino también porque se trata de un «símbolo que une á afección compostelá», expone Rafael Vilar, quien defiende que «é normal e habitual a presenza desta simboloxía en todos os campos de fútbol galegos e noutras moitas manifestacións deportivas» y que «non teñen outra connotación que a representación do sentimento de país». «Calquera outra interpretación deste símbolo só se entende por descoñecemento ou mala fe», dice el edil, que anunció la retirada del del BNG del palco tras varias conversaciones «infrutuosas» con el club para que «se corrixise esta situación». Pero su protesta no se queda ahí, sino que ha animado a los aficionados a llevar banderas a los próximos partidos para «expresaren o seu desacordo con esta medida».

Desde el Obradoiro dicen que son gente del deporte, que sus únicos colores son los del club y su razón «sumar y unir, no restar y separar». Su gerente, José Luis Mateo, afirma que en su masa social habrá gente de muy diversas tendencias e ideologías a las que unen determinados valores que atesora el proyecto del Obradoiro y que la gente va a Sar a «vivir y disfrutar del baloncesto y a participar de una fiesta del deporte». Añade que al club no le interesa hablar de otra cosa que no sea baloncesto, «por eso agradeceríamos que no se tratara de politizarlo».