Currás no hace cambios y gana paz

santiago / la voz

SANTIAGO

Conde Roa organizó la sucesión en la alcaldía contando con solo seis concejales «fieles»

18 abr 2012 . Actualizado a las 07:01 h.

Ángel Currás confirmará públicamente esta mañana la continuidad de los ediles de gobierno en las áreas que les había asignado Conde Roa. La expectación que en este sentido había despertado el relevo en la alcaldía se despejó ayer por la tarde, en la reunión que mantuvo el grupo municipal bajo el mando ya de Currás, que con esta confirmación ciñe la crisis de gobierno solo a la cúpula y trata de minimizar de puertas afuera la brecha que la sucesión de Conde abrió en el equipo gobernante.

La única duda ahora está en cómo resolverá la delegación de Educación y Cultura, que mantendrá él mismo hasta que se incorpore Rebeca Domínguez.

El nuevo alcalde, que pidió lealtad y trabajo a sus concejales, quiere restañar cuanto antes las heridas abiertas por la forma en que se le designó sucesor de Conde Roa. Y la confirmación de cada uno de los concejales en sus responsabilidades es el primer y obligado paso para conseguirlo. Así, Paula Prado, a quien se consideraba la candidata de la dirección del PPdeG, seguirá ejerciendo la portavocía del gobierno y el área de Benestar Social.

La designación (que no elección) de Currás para heredar el bastón de mando fue una operación perfectamente planificada por el dimitido alcalde. Tras ceder a las presiones de la cúpula del PPdeG y comunicar el sábado al presidente del partido, Alberto Núñez Feijoo, que renunciaba al cargo, obtuvo de este el compromiso de que podría elegir él mismo a su sucesor.

A ciegas

A favor de Conde Roa jugaron las limitaciones del grupo popular en el Parlamento de Galicia para sustituir a la diputada Paula Prado. Feijoo conseguía acabar con el escándalo político que en Santiago llevaba doce días desgastando al partido pero cedía al ya exalcalde el poder de designar sucesor, Ángel Currás, que pese a ser el número cuatro de la lista electoral fue su principal apoyo desde la primera tenencia de alcaldía. Pero todavía tenía que asegurarse el consenso necesario entre los concejales. Para eso convocó el mismo sábado a los que consideraba sus «fieles»: Reyes Leis, María Pardo, Cecilia Sierra, Juan de la Fuente y Francisco Noya, además del propio Currás.

Los restantes ediles no fueron informados de las intenciones sucesorias de Conde Roa y el domingo, tras ser citados de urgencia a la reunión con Núñez Feijoo, iban a ciegas y sin saber que se iba a dar carta de naturaleza a una designación que había sido cocinada a sus espaldas.

Allí se contabilizaron los seis apoyos de Currás (contando su propio voto toda vez que Conde se excluyó para simular imparcialidad) y los restantes ediles se quedaron a medio camino entre delegar en el propio Feijoo la decisión, tras ofrecerse este a ello como alternativa a una posible falta de consenso, e inclinarse por Paula Prado. Ahora los ediles excluidos quieren, al menos de puertas afuera, dar por zanjada la polémica suscitada por la «encerrona» y contribuir a la cohesión del grupo para afrontar los más tres años que restan de mandato.

Ángel Currás Fernández

Trabada (Lugo). 2-12-1954

Doctor en Ciencias Biolóxicas por la Universidad de Santiago.

Catedrático en el Xelmírez I, profesor asociado de la Universidad de Santiago y profesor de tercer ciclo en la misma.

Investigador en seis proyectos de investigación. Publicó diferentes artículos en revistas científicas.

Gerente del proyecto de la capitalidad cultural europea de Santiago y director-gerente de la Cidade da Cultura.

Miembro del Consello de Bibliotecas de Galicia y del consello asesor de RTVE, concejal y primer teniente de alcalde.