La oposición afirma que había dinero para los pagos y el PP lo niega
03 abr 2012 . Actualizado a las 07:02 h.Los grupos de la oposición han reaccionado indignados ante el plan de ajuste presentado por el gobierno local en Madrid y que, a su juicio, se traduce en un crédito a diez años de quince millones de euros innecesario en su mayor parte, ya que existen fondos para abonar las facturas. El grupo de gobierno, por su parte, ratifica la necesidad de acudir al préstamo para pagar a los proveedores.
Sánchez Bugallo se mostró muy duro a la hora de cuestionar la actitud de los gobernantes locales y resalta que el documento del plan de ajuste encargado por el PP evidencia «as mentiras» del equipo popular y «endebeda indebidamente» al Ayuntamiento.
El primer punto importante que arroja a la luz el plan es que los ingresos superan a los gastos con un resultado muy positivo de 31 millones de euros. Los ingresos corrientes, según Bugallo, representan un 140 % sobre los gastos corrientes. El resultado presupuestario marca un claro superávit que echa por tierra la tesis del PP de que el Concello esté arruinado.
Fondos de disposición libre
Pero donde acentúa sus críticas Bugallo es en el hecho de la existencia en tesorería a 31 de diciembre del 2011 (a ejercicio cerrado) de 10.800.000 euros, una vez pagadas nóminas, gastos de funcionamiento, etcétera, lo que indica que había ese dinero para abonar las facturas a los proveedores, «e se non se pagaron foi porque non quixeron». Con el crédito solicitado al Fondo de Proveedores «se liberan dez millóns para dispoñer libremente deles», lo cual es «un engaño aos cidadáns».
Los socialistas consideran que subyace en esta actuación un fraude de ley, ya que el decreto-ley ministerial es «para pagar facturas pendentes» (el 86 % emitidas por el gobierno popular) y no para diseñar «un plan perfectamente urdido para quedarnos con dez millóns».
El PSOE acudirá al Congresos, a través de Francisco Caamaño, a fin de obtener un pronunciamiento del ministro de Hacienda «porque isto é un claro fraude de lei, no que se xogou cos proveedores, que non cobraron, e se lle bouto a culpa ao noso goberno para conseguir unha financiación extra». Acudiendo al lenguaje popular, Bugallo cree que los datos del plan reflejan bien que «se colle antes a un mentireiro que a un coxo».