Fenosa todavía ocupa el edificio que cedió al Concello en el 2001

x.r. santiago / la voz

SANTIAGO

El gobierno estudia su situación y lamenta que nunca se hiciera nada

21 feb 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

En el 2001 el Ayuntamiento y Fenosa firmaron un convenio por el cual el edificio protegido propiedad de la empresa que da a la rúa Galeras pasaría al Ayuntamiento. Años después de la cesión, en el 2009, Raxoi aprobó un proyecto para la rehabilitación del inmueble a fin de convertirlo en sede de la fundación Ánxel Casal. Esos son hechos formales. En la práctica, «aí non se moveu nada desde o 2001», refiere el concejal de Cultura, Ángel Currás. El año 2001 es la fecha de la firma del concierto entre los dos organismos.

El conjunto inmobiliario de Galeras está formado por dos edificios, uno de ellos catalogado, que dan a Galeras y Entregaleras, y que en virtud del convenio fueron cedidos por Fenosa al Concello. Y por otro inmueble que quedó en manos de la compañía energética para usos dotacionales.

Una de las construcciones asumidas por el Ayuntamiento tiene un uso administrativo (el que da a Entregaleras), en tanto que la catalogada (con fachada hacia Galeras) está destinada a acoger un uso sociocultural. A fin de albergar el Centro de Estudios Compostelanos Ánxel Casal, en octubre del 2009 el gobierno compostelano dio luz verde a un proyecto de rehabilitación del inmueble que da a Galeras, de estilo modernista y proyectado por López de Rego. A partir de ahí, vino el silencio más absoluto.

Lo curioso del caso es que, sin estar aún la sede rehabilitada, el centro Ánxel Casal acogió algunas actividades, entre ellas una publicación sobre Valle-Inclán.

Adaptación

Ángel Currás explica que ha ido a observar qué ocurre con el inmueble y comprobó que está siendo utilizado por los servicios de Fenosa. «Pareceume que funcionaba como un almacén», indicó el edil.

El gobierno local analizará la situación del edificio en todas las vertientes a fin de adoptar una resolución. El inmueble es municipal y el Concello está dispuesto a darle un uso adecuado. Que continúe siendo el Centro Ánxel Casal está en el aire y es posible que la administración local le encuentre otro uso. Currás considera que albergará un «espazo expositivo».

Pero el gran problema es la adaptación del inmueble modernista, que acogió un centro de transformación, a los nuevos cometidos. El anterior gobierno no tocó nada y Currás lamenta que va a ser necesaria una «inversión importante para dotalo de contidos. Nin se equipou como fundación nin se fixo nada. Está nas mesmas condicións que no ano 2001». Costear la rehabilitación y adaptación de la nave superaría el medio millón de euros y los tiempos no son nada propicios para acometer una actuación de este tipo.

Es decir, que el uso provisional de unos meses que el convenio le concedió a Fenosa en el 2001 tiene visos de alargarse en el tiempo.