El Lobelle sometió al Puertollano

V. HERNÁNDEZ PUERTOLLANO / ÁREA 11

SANTIAGO

El Lobelle conquistó Puertollano ante un rival que empezó mejor pero que acabó descomponiéndose. Los locales tuvieron algunas opciones, la más clara una de Cuco a los dos minutos. El caderazo del rojillo mandó al defensor a otros menesteres, pero no supo resolver el mano a mano con el portero, bien plantado para sacar la pelota abajo.

Después de un ejercicio de faltas por uno y otro bando, el Lobelle abrió el marcador con una jugada de despiste que tocó los cimientos rojillos, rematada por Chaguinha en la línea de gol.

El tanto del Lobelle tuvo un efecto pernicioso en las piernas de los locales, agarrotados entonces por las dudas que escupía una mente que no paraba de hacerse preguntas. Fue entonces cuando el Lobelle se impuso sobre la pista y castigó los despistes. A tres minutos del final, un pase cruzado de área a área se convirtió en un cabezazo inapelable de Luis, a la escuadra, después de que Contreras aguardara la salida de su portero y Borja se quedara bajo palos.

Un segundo después, Chano pudo meter a los suyos en el partido, pero su remate, tras unos rechaces, se fue al palo. Fue un espejismo porque el partido era ya una sucesión de errores, provechosa para Lobelle, que iba por delante. Un fallo claro de Borja acabó en un remate de Chaguinha que sacó Chano bajo palos, y un poco después el jerezano se citó en duelo sin tapia ni cementerio con Carlos Barrón, que repitió la suerte que ejecutó ante Cuco en el inicio: aguantó en su área y plantó abajo, donde disparó Chano, una mano salvadora.

Las heridas de los dos goles recibidos sangraban aún cuando arrancó la segunda mitad. El Puertollano salió frío, sin la tensión necesaria para a empujar, y el Lobelle vivió tranquilo la vuelta a la pista tras el asueto. Los rojillos seguían recetando el despiste en defensa, y los gallegos, desde la corrección de la suya, se sentían cómodos en la pista y en el marcador.

Reacción inconclusa

Vivieron tranquilos los visitantes lo que tardó en hervir la segunda mitad. El agua, sin más calor que el de la poca intensidad sobre la pista, solo burbujeó cuando Contreras redujo distancia. Entonces despertó el pabellón y subió un punto Puertollano.

Empezaron los locales a bombera, y Carlos Barrón recetó manos y pies para contener la hemorragia. Cuando el partido, efectivamente, hervía, el Puertollano, que tenía una bala en la recámara, se disparó en el pie. Akira erró dos situaciones de gol ante Carlos Barrón y demostrando que, el que perdona, paga. Contreras perdió un balón que Quintela, solo ante Borja, convirtió en el 1-3.

Demasiadas millas esta vez para llegar a la costa, y poco tiempo para maniobrar. Y Menos cuando Chaguinha aprovechó que Chano caminaba por la banda a la hora de defender para hacer la de Butragueño contra el Cádiz, por el fondo, y batir a Borja. Los locales arriesgaron con portero jugador, pero la suerte estaba echada.

Goles: 0-1, min 15: Chaguinha. 0-2, min 17: Luis. 1-2, min 23: Contreras. 1-3, min 32: Diego Quintela. 1-4, min 34: Chaguinha. 1-5, min 38: Luis. 2-5, min 39: Nacho Pedraza. 2-6, min 40: Rubi.

Árbitros: Gutiérrez Lumbreras y Lopez Diaz.

Incidencias: Polideportivo Antonio Rivilla.

Borja, Contreras, Robert, Cuco y Chano -cinco inicial-.

Nacho Pedraza, Fer, Nano, Akira Minamoto y Werner.

Carlos Barrón, Barroso, Daviz Pazos, Hamza y Raúl Campos -cinco inicial-

Palmas, David, Rubi, Diego Quintela, Luis y Chaguinha.