El bar del museo acumula un mes cerrado y la Xunta aún le busca gestor
13 feb 2012 . Actualizado a las 07:00 h.La historia se repite. La cafetería del Centro Galego de Arte Contemporánea (CGAC) vuelve a estar cerrada. Lleva casi un mes así, como también lo había estado entre septiembre y diciembre del 2008. Por aquel entonces, quien la gestionaba, Toñi Vicente, esgrimiendo diferencias de criterio con la dirección del complejo, decidió cesar en sus funciones y la Consellería de Cultura tardó tres meses en cubrir el inesperado hueco. Ahora está empezando a ocurrir algo similar. Según el departamento que dirige Jesús Vázquez, la sociedad que era concesionaria del servicio, Cátering Almirez, «renunció al contrato por razones relativas a las condiciones económicas de la explotación del restaurante» y la Xunta, de momento, no ha hallado sustituto que le tome el relevo.
A principios de enero del 2012, por vía de urgencia, Cultura abrió un procedimiento de contratación especial con el objetivo de elegir nuevo gestor para el bar del CGAC, que acababa de quedarse sin él. A los interesados en el negocio, a cambio de cogerlo de su mano, les pedía el pago anual, como mínimo, de un canon de mil euros, casi tres veces inferior al que venía abonando el anterior adjudicatario. Pero a aquella llamada, aun así, solo acudió un potencial cliente: Ikoro S.?L. Y, además, lo hizo incurriendo en un error de forma, presentando su oferta económica en un sobre incorrecto.
Así que la consellería acaba de declarar desierta el competencia de aspirantes. Y ha iniciado negociaciones directas «con diferentes operadores para que asuman la prestación del servicio en condiciones semejantes» a las exigidas en principio.
Además de solucionar el cese en la prestación del servicio de cafetería en el CGAC, la Consellería de Cultura está intentando poner remedio estos días a otro problema similar con el que se ha topado en el complejo del monte Gaiás. Allí, la concesionaria de la única cantina de las instalaciones, también Cátering Almirez, ha manifestado su deseo de renunciar ya, más de dos años antes de lo previsto, a todos sus derechos sobre el negocio, aduciendo su intención de, a partir de mediados de febrero, concentrarse en la línea de negocio tradicional de la empresa: la de las comidas para llevar.
Conocidos los planes de la citada empresa compostelana de abandonar el bar de la Ciudad de la Cultura solo siete meses después de ponerlo en marcha, el departamento que dirige Jesús Vázquez, «para dar continuidad al servicio», no convocó un concurso de aspirantes a hacerse cargo del negocio, sino que optó por una fórmula más rápida «y prevista en la ley de contratos del sector público»: contactos directos con «distintos operadores» que asumiesen la concesión en iguales condiciones a las pactadas con Almirez. ¿A quién ha fichado? Eso, de momento, no lo aclara. Fuentes extraoficiales apuntan que son los dueños del café Airas Nunes.
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Pago mensual
Es la cantidad fija -más un 10 % de la facturación- que estaba pagando a Cultura el gestor de la cantina del Gaiás.