A rrancó el año 2012 con una sensación de incertidumbre ante el panorama económico, que incita a sumar esfuerzos para abandonar una situación que solo es propicia al desconcierto.
Por el contrario, en materia preventiva el ejercicio comienza con datos que arrojan un cierto optimismo, ya que la siniestralidad laboral en Galicia se redujo en un 15,61por ciento durante el 2011 con respecto al 2010, al registrar un total de 31.149 accidentes con baja en jornada laboral, 5.763 menos que en el 2010, según la estadística elaborada por el Instituto Galego de Seguridade e Saúde Laboral (ISSGA).
La siniestralidad descendió en las cuatro provincias gallegas: en A Coruña la caída fue del 14,39 %, en Lugo del 12,78; en Ourense del 17,24 y en Pontevedra de un 17,37.
Esas tasas quedan reflejadas también en los índices de incidencia, que es la forma más ajustada de expresar la siniestralidad laboral, ya que representa el número de accidentes que se producen durante un período determinado por cada 100.000 trabajadores/as afiliados/as con la contingencia de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales cubiertas, relativizando de esta manera el número de sucesos con la población que está expuesta a sufrirlos.
El colectivo de los trabajadores/as afiliados/as con la contingencia de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales cubiertas incluye los trabajadores/as afiliados/as al Régimen General y Minería del Carbón, al Régimen Especial Agrario, al Régimen Especial del Mar y a los trabajadores del Régimen Especial de Autónomos que hayan optado voluntariamente por la cobertura de las contingencias profesionales.
A la hora de expresar en cifras las características de la accidentabilidad de una empresa se utilizan índices estadísticos que facilitan, por lo general, unos valores útiles a efectos comparativos.
ÍNDICES
Los índices más empleados son los tres que se describen a continuación:
1. Índice de incidencia, que representa el número de accidentes con baja que se producen por cada mil trabajadores empleados en la empresa. Este factor, como se indicaba anteriormente, informa sobre el tanto por mil de trabajadores/as que se accidentan en un período determinado.
2. Índice de frecuencia, que representa el número de accidentes de trabajo que se producen por cada millón de horas trabajadas. En empresas de gran tamaño, se recomienda calcular dicho dato para las distintas secciones de la empresa, así como ampliar el seguimiento a todos los accidentes, tanto los que han producido baja como los que no, evaluando el índice de frecuencia global.
3. Índice de gravedad, que refleja el número de jornadas perdidas por cada mil horas trabajadas.
Para continuar en el proceso de mejora de las condiciones de seguridad y salud en las empresas durante 2012, es necesario sumar esfuerzos para fomentar en responsables de empresas y trabajadores/as una auténtica cultura preventiva que tenga su reflejo en la planificación de actividades y en las buenas prácticas diarias en materia de prevención.
María Botana Rocamonde es la responsable del Servicio de Prevención de Riesgos Laborales de la Confederación de Empresarios de La Coruña