UN CLÁSICO DE LA NOVELA DE INICIACIÓN

La Voz

SANTIAGO

28 ene 2012 . Actualizado a las 06:00 h.

Pese a ser dueño de una extensa obra, el escritor brasileño José Mauro de Vasconcelos (Bangú, 1920) es conocido especialmente como autor de Mi planta de naranja lima, un referente en la literatura de su país y una de las más logradas novelas de iniciación de las letras universales. Publicado originalmente en 1968, el libro fue un éxito y se ha traducido a numerosos idiomas. En gallego cuenta con una versión (Primerapersona, 2003) y Libros del Asteroide lo acaba de editar en español en la traducción de Carlos Manzano.

El protagonista de la novela es Zezé, un niño de apenas cinco años que crece rodeado de hermanos en el seno de una familia pobre; su madre trabaja en una fábrica, su padre no tiene trabajo y son su tío Edmundo -que le despierta la fascinación por la lectura- y su hermano mayor Totoca -que le instruye en cuestiones vitales como saber cómo se cruza una calle- los que ayudan al pequeño Zezé a dar sus primeros pasos por el mundo.

Zezé es un niño espabilado -de mayor quiere ser poeta- y en la escuela lo saben, más que en su hogar, donde no le queda más remedio que confiar sus secretos a su «amigo invisible», un flaco árbol.

La novela hace un uso extensivo del diálogo y de la primera persona de Zezé, que conquista al lector desde la primera página, uno de los mejores retratos de la admiración por los parientes mayores. Como en toda novela de iniciación, Zezé sufrirá una transformación a lo largo del relato: conocerá el dolor y ya nada será lo mismo.