Un espinoso negocio en EE. UU.

luís villamor SANTIAGO / LA VOZ

SANTIAGO

Las circunstancias más crudas para la maderera Finsa se registran en el poderoso mercado norteamericano

23 ene 2012 . Actualizado a las 07:02 h.

análisis la situación de la primera empresa compostelana

La prudencia en el mundo empresarial es casi siempre consejera imprescindible, máxime en estos tiempos de crisis y de anunciada recesión, y el gigante compostelano de la madera Finsa, abonado ahora seguramente a esta máxima, se prepara para cruzar el Amazonas. La presentación de un expediente de regulación temporal de empleo, que afectará a 650 personas, la práctica totalidad de la plantilla, es el mejor ejemplo.

Con veinte centros de producción en cinco países: España, Francia, Portugal, Irlanda y Estados Unidos, más de 4.000 empleos y unas ventas anuales que superan los 7.000 millones de euros, Finsa -3.100.000 metros cúbicos anuales de capacida productiva-, pasa por momentos difíciles, ligados a una caída de ventas del 47% en el pasado ejercicio.

Pero, con ser grave, lo peor no parece radicar en la fabulosa crisis del ladrillo, que ha restringido la demanda de madera y muebles, y llevado a la firma compostelana a practicar ERES y cerrar alguna planta en España, para evitar consecuencias drásticas en su núcleo duro. Las circunstancias más crudas se producen, según las fuentes consultadas, en el mercado norteamericano, en donde dispone de un centro de producción que, a corto o medio plazo, por la fuerte competencia interna, podría poner contra las cuerdas a la propia matriz de la empresa, según las previsiones más pesimistas.

La crisis del sector del tablero es general y las empresas madereras apuntan a ajustes más o menos severos, para evitar como sea una situación concursal.