El urbanismo de Boqueixón prima la rehabilitación y la vivienda rural
10 ene 2012 . Actualizado a las 07:00 h.El futuro Plan Xeral de Ordenación Municipal (PXOM) de Boqueixón ha iniciado el proceso de exposición inicial del documento, un texto aprobado por la corporación en noviembre del año pasado y que durante los dos próximos meses se podrá conocer al detalle en la web boqueixón.es y la Casa da Cultura de Camporrapado, en la que el equipo redactor informa a los vecinos de lunes a viernes de 10 a 13 horas.
El documento marcará el futuro urbanístico de Boqueixón con una fuerte diferencia entre la zona urbana y la rural. En la primera se concentran los dos únicos núcleos en los que se permitirá la construcción de viviendas colectivas, es decir, pisos. Son en Lestedo y Camporrapado, pero solamente en aquellas parcelas con viviendas de varias alturas edificadas en sus inmediaciones y que en estos momentos están vacías.
En cuanto a los espacios rurales, la máxima del PXOM es fomentar la construcción de viviendas unifamiliares y la rehabilitación de casas antiguas.
En base a los datos recogidos en planteamiento, como suelo urbano solamente están catalogadas 67,58 hectáreas, lo que supone menos del uno por ciento de toda la superficie afectada por el nuevo plan urbanístico. Frente a este porcentaje, destacan las 612,9 hectáreas de suelo de núcleos rurales, lo que supone el 8,46 % del suelo total.
Tres mil hectáreas de monte
El porcentaje mayor en base a la tipología del suelo es el calificado como terreno de protección forestal, con 3.034,33 hectáreas de monte, lo que supone un 41,95 % del ámbito de intervención del futuro modelo urbanístico de Boqueixón.
Por volumen de terreno le sigue el suelo de protección agropecuaria con más de dos mil hectáreas, mientras que los terrenos definidos como suelo de protección de aguas suman 628 hectáreas, más que todo el suelo de núcleos rurales.
En cuanto a los terrenos calificados como espacios naturales están recogidas 34,81 hectáreas mientras que espacios para los que proponen su protección paisajística, es decir, las zonas más altas del municipio, incluido el Pico Sacro y su falda, suponen 380 hectáreas.